Mi?rcoles, 19 de marzo de 2008

Lleg? el gran d?a del racinguismo

Para el que cree no es necesaria ninguna explicación, pero para el que no cree toda explicación sobra». Esta lapidaria frase del novelista austriaco Franz Werfel sirve para reflejar la fe de toda una comunidad autónoma en su equipo. El 3-1 cosechado en el encuentro de liga ha tenido una imprevista reacción dentro del racinguismo. Lejos de desencantarse con el mazazo de Getafe, se ha extendido la sensación de que una remontada apelando a la épica, con un Sardinero volcado como telón de fondo, supone un marco idílico para pasar a la gran final. Una hombrada sólo apta para un equipo deseoso de hacer historia y una afición entregada.



Para ello, Marcelino dispondrá de su once de gala para recibir a los pupilos de Laudrup. El entrenador del Racing ha manifestado que quiere un partido con un ritmo de juego muy alto. Por ello ha estado reservando sibilinamente sus principales armas. Aparte de la última revolución liguera, el técnico ha dado descanso a los jugadores con una mayor carga de partidos ante las lesiones de sus compañeros. Ayoze, Serrano, Pinillos, Colsa o Tchité, llegan a la histórica cita con el depósito lleno. Asimismo, estos últimos encuentros han servido para que Duscher, Jorge López o Smolarek, se acerquen a su mejor versión tras superar sus respectivas lesiones. Algo que hasta el momento no ha ocurrido con Munitis, quien todavía acusa la inactividad, pese a los minutos que acumula.

Por lo tanto, Marcelino ha logrado rotar a sus efectivos con gran acierto, sin perjudicar el nivel competitivo de su escuadra en el campeonato doméstico. Sólo tiene un ‘pero’ el que fuera entrenador del Recreativo, y es no haber dado descanso a Toño en Getafe. Esto no tiene nada que ver con su absurda expulsión, sino por una cuestión de delicadeza hacia el suizo, quien vio como los menos habituales disfrutaban de una oportunidad que a él se le negaba. Coltorti ha tenido que digerir un posicionamiento manifiesto del míster a favor del alicantino en un puesto donde la confinza es fundamental, así como el desplante del pasado domingo. Afortunadamente, el partido tiene la suficiente trascendencia para olvidar viejas rencillas. Cuestiones deportivas y extradeportivas al margen, el caso es que hoy se paraliza una región entera con la ilusión de optar a un título. Un partido decisivo en el que tanto la afición cántabra, como la gran mayoría de los integrantes de la plantilla llegan nóveles en estas lides, así que parafraseando el mensaje de Marcelino, disfrútenlo.

Fuente: Alerta
Publicado por Castro2 @ 0:00 | 0 Comentarios | Enviar

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