domingo, 27 de enero de 2008

Mucho trabajo pero poco premio

El fútbol fue injusto con el Racing en el mejor partido de la temporada, donde curiosamente tuvo que salvar los muebles en el último minuto gracias al oportunismo de Tchité.


El Zaragoza saltó esta vez al césped de los Campos de Sport con otra actitud respecto al partido de vuelta en la Copa del Rey, demostrando un mayor interés por hacerse con la victoria.

Esta declaración de intenciones duró exactamente tres minutos, el tiempo que necesitó Iván Bolado para estrenarse en primera división. Sergio Sánchez realizó con maestría dos recortes en el carril derecho, más propios de un extremo que de un central, y envió un pase medido al canterano a la espalda de Juanfran. La última perla de la cantera aprovechó la asistencia para batir a César por alto con un potente derechazo que se coló por el palo corto.

Bolado volvería a disfrutar otra oportunidad en el lugar del primer gol trece minutos después. Sin embargo, ésta vez pecó de individualismo y su chut se marchó desviado ante las reclamaciones de Smolarek y Jorge López, quienes aguardaban el centro en el corazón del área.

En la siguiente jugada de ataque el atacante polaco mete un buen balón entre líneas al canterano, quien recorta en seco a Paco Pavón y, con la conciencia intranquila por la acción anterior, cede el cuero atrás para la incorporación de Jorge López en boca de gol, pero el oportunismo de Luccin desbarata la ocasión.

El extremo riojano burla la defensa de dos defensores y asiste al canario Ayoze, quien se introduce en el área y su pase de la muerte se le queda atrás a Iván Bolado cuando se encontraba franco para el disparo.

El Zaragoza era incapaz de hacerse con el balón. Los hombres de Marcelino tenían la paciencia suficiente para no arriesgar el balón con transiciones defensivas seguras e imprimir verticalidad cuando se producía algún desbarajuste en el entramado defensivo de los maños.

Hubo que esperar hasta el minuto 41 de la primera mitad para presenciar la primera aproximación con peligro de los pupilos de Javier Irureta. El omnipresente Diego Milito acomodó un envío en largo de Juanfran para probar al cancerbero local con un disparo abajo muy flojo.

El internacional argentino fue el mejor de su equipo, cayendo a banda, ofreciéndose a sus compañeros en todo momento y dando un respiro a su equipo ante el dominio cántabro gracias a las faltas que provocaba.

Lejos de dormirse en los laureles, la escuadra verdiblanca demostró en apenas treinta segundos de juego, que los locales querían sentenciar el choque. Bolado tardó en acomodar su cuerpo para el disparo en las inmediaciones del área y Diogo despejó a corner.

El partido seguía el mismo guión que en los primeros cuarenta y cinco minutos, con un Racing que dominaba el choque con una insultante autoridad.

Sin embargo, una falta innecesaria en las inmediaciones del área montañesa resultaría clave. Luccin lanza a puerta con potencia pero centrado, el balón bota en el césped y Coltorti deja muerto el balón en el área. Como no podía ser de otra manera, Milito remachó a la red el regalo del meta suizo.

A partir de ahí el Racing se descompuso, aunque dispuso de una clara ocasión por mediación de Jorge López.

A falta de quince minutos para el final, un extraordinario César Navas se mostró raudo y veloz para despejar in extemis un uno contra uno de Milito ante Coltorti.

Con los cántabros completamente volcados en un córner, el atacante argentino recibe el rechace y prepara la contra. Se apoya en Oliveira, éste le devuelve el cuero y cambia la orientación del juego hacia Celades que se incorporaba desde atrás. El andorrano salva al meta local con la cabeza, espera a que el esférico baje al piso y marca a placer.

Duro revés para un Racing que veía incrédulo como se esfumaban los puntos pese al brillante trabajo realizado.

El equipo continuó demostrando esa fe inquebrantable de la que ha hecho gala a lo largo de toda la temporada y puso cerco a la meta de César.

Con el tiempo reglamentario cumplido, Jorge López saca un córner en corto para Sergio Sánchez. El catalán chuta desviado, Diogo no acierta a despejar y Tchité, con la caña preparada, desvía la trayectoria del balón hacia la red, rescatando un punto que supo a poco merced a los méritos de uno y otro equipo.

Fuente: Alerta
Publicado por Castro2 @ 22:33 | 0 Comentarios | Enviar

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