«Hablar de Europa es una ilusión, lo que sucede es que las ilusiones, a veces, se cumplen. Para nosotros también era una ilusión, hace dos años, pensar en poder contar con Pedro Munitis en el equipo y se consiguió, cuando muy poca gente lo esperaba. Ahora se trata de llegar a Europa: es una ilusión, pero ni mucho menos una obligación». Jesús Merino, secretario técnico del Racing, comparte el entusiasmo que se vive en el club y su entorno por la buena marcha del equipo, un conjunto que se ha completado con Pablo Álvarez, la pieza que faltaba en la idea sobre la que viene trabajando el entrenador, Marcelino.
«Necesitábamos un hombre de banda derecha que cumpliese una serie de perfiles, Además de todo eso, en el caso de Pablo Álvarez también se cumplían otros de carácter personal, además del conocimiento que del jugador tenía el propio técnico», explica Merino.
Con el equipo a gusto de Marcelino, las perspectivas son, a juicio de Merino, inmejorables para afrontar el siguiente tramo de Liga. «Nuestras expectativas para la segunda vuelta pasan por continuar en la buena línea que estamos llevando y seguir ilusionando a la gente como hasta ahora. Lo que hay que hacer es intentar que los buenos resultados que estamos consiguiendo se mantengan hasta el final de la temporada. Creemos que tenemos plantilla suficiente».
Una vez solucionada la contratación del extremo asturiano, el esfuerzo de los negociadores del Racing se centra ahora en la de Iriney. «Estamos en la misma disposición que hemos mantenido para conseguir la cesión de Pablo Álvarez. Ahora está fuera de España, y lo que esperamos es que, cuando vuelva de Brasil, el punto de llegada sea Santander. Va a depender un poquito de lo que el Celta quiera. Nosotros hemos puesto las cartas encima de la mesa, no hemos escondido nuestro interés por el jugador y también hemos demostrado que estamos dispuestos a realizar un esfuerzo por con seguirlo. Ahora mismo, la pelota está en el otro tejado», asegura.
Todos coinciden
Merino coincide con el presidente, Francisco Pernía, en que esos dos nombres son los únicos que suenan para reforzar al equipo. «En principio, con esto cubrimos nuestras necesidades. A partir de ahí todo dependerá de la disposición del consejo de administración y las posibilidades que nos ofrezca el mercado. Tenemos muchas opciones barajadas y vistas en todos los puestos. Será cuestión de comprobar si resulta necesario o si se trata de un simple capricho».
En cuanto a las salidas, una vez cerradas las de Samuel y Cristian Fernández, quedan pendientes las de Portilla, Szetela y Calatayud. «Lo de Calatayud lo lleva más directamente su representante, y confiamos en su buena disposición para colocar al portero, de quien no tenemos ninguna queja. Con Portilla se están barajando todas las posibilidades, y al final nos decidiremos por la opción que ofrezca mejores posibilidades de jugar. Respecto a Szetela, sucede lo mismo, están abierta todas las opciones, y no sólo para una cesión, sino que hay equipos que le quieren en propiedad. A pesar de que no ha tenido su oportunidad aquí, pensamos que es un jugador que puede tener un recorrido, y no nos gustaría desprendernos de él. En caso de hacerlo, sería con una opción de recompra».
Fuente:
El Diario Montañés