Marcelino García Toral regresa hoy a Huelva, en donde se convirtió en el técnico revelación la pasada temporada. «Es un partido muy especial para mí porque pasé allí dos años fenomenales a nivel profesional y humano y sólo tengo palabras de agradecimiento para Huelva como ciudad, para el Recreativo, para el consejo, para la plantilla que tuve la suerte de dirigir durante dos temporadas y para todas las personas que me estuvieron haciendo el trabajo muy favorable, también a los medios de comunicación que tuvieron un muy buen trato conmigo», reconoció ayer el entrenador asturiano, que no se fía del mal momento en que se encuentra su ex equipo después de encadenar cuatro derrotas consecutivas.
Trabajo por hacer
«Está empezando la competición y entró un cuerpo técnico nuevo y el año pasado tuvimos la ventaja de que aunque hicimos muchos cambios en la plantilla, más de la mitad estaban de la temporada anterior y buena parte del trabajo estaba hecho y un criterio de juego con el que se encontraban a gusto», indicó Marcelino, que considera «lógico que se necesite un tiempo para ensamblar a esa gente y para tratar de aplicar en la competición los criterios que se entrenan».
«El Recreativo es un equipo que creo que ahora mismo está contando con circunstancias puntuales que le son perjudiciales», añadió el técnico del Racing, que piensa que el conjunto onubense «es un equipo difícil que tiene una necesidad importante después de los resultados que ha tenido y tiene gente arriba a la que conozco de la temporada pasada y que ofreció un rendimiento muy importante y también en el centro del campo y en la defensa».
A juicio del entrenador racinguista, «va a ser muy importante el inicio del partido y que seamos capaces de sembrar incertidumbre y aumentar la posible inseguridad que puedan tener por los malos resultados».
En cualquier caso, Marcelino, pese a la situación radicalmente distinta por la que están atravesando ambos equipos en el presente campeonato, no quiere que en su plantilla pueda tener un exceso de confianza: «Para ellos es un partido importante, no trascendental, pero sí muy importante después de varios resultados adversos y nosotros tenemos que intentar que nuestros resultados favorables no nos den una confianza excesiva para afrontar el partido ante un equipo que viene de malos resultados porque en cualquier momento se puede dar vuelta a la tostada».
El estado físico
Tras dos días en los que ha podido analizar lo ocurrido en el partido del domingo, Marcelino apunto a varias causas de los problemas físicos de varios de sus jugadores en el tramo final del encuentro. «Una de las consecuencias que se puede sacar es que en algo nos habremos equivocado todos, cuerpo técnico y futbolistas, o que a lo mejor nos pegamos una paliza de correr de muerte, trabajamos durante 90 minutos sin parar para tratar de contrarrestar al Getafe, que también es una posibilidad», dijo el técnico verdiblanco, a lo que añadió que «si jugamos andando y luego perdemos 3-0 igual no nos entran calambres. Yo prefiero ganar 2-0 y ver a un equipo entregarse en el campo, ser solidario a que salgan como rosas y perder».
Fuente:
El Diario Montañés