lunes, 29 de octubre de 2007

Rentabilidad máxima

Quince puntos en nueve jornadas. Octavo en la clasificación general y a un partido de los puestos que dan derecho a disputar competición europea. Solvencia defensiva, con tan sólo ocho goles encajados. Y máxima rentabilidad de los ocho tantos que ha materializado. Son los números que presenta tras nueve jornadas de Liga el Racing. Datos que demuestran que hay que creer en este equipo y en este entrenador. Cifras que ratifican que jugadores y técnico merecen crédito y confianza en sus posibilidades. Todo ello resumido en un dato optimista de cara al futuro: El Racing ya tiene en su casillero un tercio de los puntos que son necesarios para garantizar la permanencia. Pensar en cotas más altas, a fecha de hoy, es posible. El equipo y su entrenador se han ganado la confianza del racinguismo.

Sin un juego preciosista y sin crear grandes ocasiones, pero sí con una gran seriedad, compromiso y confianza en su planteamiento, al Racing le bastaron tan sólo con dos destellos (uno de Smolarek y Serrano, y otro de Munitis y Jorge López) para derrotar a un Getafe que quizá jugó mejor que el conjunto cántabro, pero que fue incapaz de crear ocasiones para poder batir a Toño.

El Racing, como es costumbre, estuvo muy bien posicionado en el césped, Marcelino leyó de forma correcta el encuentro y el equipo tuvo la suficiente solvencia defensiva para contener al Getafe, el acierto necesario para desequilibrar el partido cuando más falta hacía y la fortuna que se requiere para superar los momentos más delicados. Los únicos peros que se le pueden poner al conjunto santanderino son el bajón que protagonizó en el segundo tiempo y los errores a la hora de defender las jugadas a balón parado y que estuvieron a punto de provocar un disgusto ante el arreón del Getafe. Y con un dato muy preocupante: hasta tres jugadores (Serrano, Munitis y Garay) tuvieron que ser asistidos por problemas musculares.

Mismo once

Marcelino, de salida, no dejó lugar a la sorpresa y confió en los mismos hombres que puntuaron la jornada anterior en Sevilla, ante el Betis. Laudrup, por su parte, optaba por dejar en el banquillo a Granero e introducía en el once titular a Hernández, en el único cambio no previsto en las crónicas previas.

El partido se ajustó al guión establecido. El Getafe se hartó de tocar el balón en el centro del campo, donde Casquero y De la Red trataban de llevar el esférico de una banda a la otra, o de sorprender con lanzamientos a las espaldas de Garay y Sergio Sánchez. Sin embargo, el cuadro madrileño no fue capaz de crear una sola ocasión de gol ante Toño, que prácticamente pasó desapercibido.

El Racing fue más práctico. Apostó por la velocidad, por la verticalidad, por los balones en profundidad a sus dos puntas tras el robo de balones en el centro del campo. Aun así, el equipo santanderino tampoco era capaz de inquietar al 'Pato' Abbondanzieri.

El partido transcurría con mucha batalla en el centro del campo pero con cierto aburrimiento en la grada, hasta que Smolarek y Serrano fabricaron la jugada del encuentro en el vértice izquierdo del área del Getafe que terminó con un zambombazo del extremo que se coló como un obús en la portería de Abbondanzieri y que permitía al Racing llegar al descanso con ventaja en el marcador.

En la segunda parte, el Racing dio un paso atrás y protagonizó un preocupante bajón físico que permitió al Getafe arrinconarle en las inmediaciones de su área. El cuadro de Laudrup presionaba, encerraba al Racing, que sufrió sobre todo en las jugadas a balón parado, pero sus ocasiones morían en el borde del área o terminaban fuera de los tres palos de Toño.

Al conjunto cántabro le sirvió otro destello de calidad para sentenciar el partido. Munitis ganó la espalda de la defensa, penetró por la banda izquierda y su preciso pase fue rematado de cabeza por Jorge López para certificar los tres puntos y situarse en el octavo puesto de la clasificación con quince puntos.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 21:58 | 0 Comentarios | Enviar

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