domingo, 21 de octubre de 2007

Marcelino, en el banquillo del Ruiz de Lopera con el Racing

Seguro que la presencia de Marcelino García Toral en el banquillo del Manuel Ruiz de Lopera no pasa inadvertida para los seguidores béticos. A principio del verano, el técnico asturiano tenía pie y medio en conjunto andaluz. Ahora, apenas cinco meses después dirige con éxito al Racing mientras que el conjunto bético pasa ciertos apuros en la competición liguera.

Conocida la intención de Marcelino de abandonar el Recreativo, el Betis, con su propietario, Manuel Ruiz de Lopera, al frente, se pusieron manos a la obra para contratarle. Lo tuvieron prácticamente hecho, aunque faltó un detalle, que en el club sevillano accedieran a una petición sin la cual el entrenador no estamparía en su contrato: Hacer 'limpieza' en la plantilla.

Petición rechazada

Como pidió a su llegada a Santander, Marcelino dejó claro a los mandatarios béticos que quería una plantilla con no muchos efectivos y que respondiera a sus criterios futbolísticos. Esta pretensión, lógica en cualquier negociación entre un entrenador y un club, no fue del todo bien recibida en el Betis, cuyo propietario acostumbra a ser el que lleva la voz cantante en lo que a las altas y las bajas en el equipo se refiere.

De hecho, Marcelino presentó una 'lista negra' en la que figuraban los nombres de aquellos jugadores que no entraban en sus planes. Futbolistas como Capi, Xisco o Rivera no entraban en los planes del ahora entrenador del Racing y Ruiz de Lopera, al final, se decantó por dejar marchar al técnico revelación de la pasada campaña y no ceder ni un ápice de su control extremo sobre todo lo que ocurre.

Buenas noticias

La negativa del Betis fue para el Racing una magnífica noticia. Tras la marcha de Miguel Ángel Portugal, que dejó el banquillo santanderino después de haber completado una magnífica temporada, para trabajar en la secretaría técnica del Real Madrid, el Racing estaba buscando entrenador y, como otros equipos, manejaba el nombre de Marcelino como primera opción. Sin embargo, el asturiano dejó claro que hasta que no cerrara una negociación -en este caso con el Betis- no comenzaría otra -con el Racing-.

Y así fue. Cuando Lopera dijo no, Francisco Pernía puso delante de Marcelino un contrato que el entrenador asturiano esta vez no rechazó.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 1:20 | 0 Comentarios | Enviar

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