lunes, 24 de septiembre de 2007

Hasta la expulsión, albergábamos la esperanza de empatar

Para Marcelino, como para el resto del equipo, la expulsión de Jordi marcó el principio del fin en el Calderón. «A partir de ese momento, tras una expulsión un tanto absurda, el Atlético se hizo dueño del partido y nos creó mucho peligro, pero hasta entonces albergamos la esperanza de empatar», dijo el entrenador.

No obstante, el técnico racinguista evitó utilizar esa inferioridad numérica como la causa de todos los males en el equipo. «El Atlético estuvo bien en ataque y nosotros mal, pero la expulsión marcó mucho el devenir del partido. No nos dio tiempo a mejorar porque llegó esa jugada. El Atlético, con uno más y con espacios, nos creó mucho peligro. Antes de la expulsión también estuvimos mal. No dominamos ningún aspecto del juego. No estuvimos nada afortunados en el aspecto ofensivo y defensivamente estuvimos blanditos».

«El Atlético hizo una buena labor de ataque, y nosotros la hicimos mal. A partir del 2-0 y de quedaronos con diez, el Atlético jugó a placer. Hasta entonces podíamos habernos metido de nuevo en el partido. Pero no ha dado tiempo, ha pasado todo muy rápido».

«Hay días que no estás. Y nosotros no estuvimos en ningún aspecto. Es cierto que hasta la expulsión y el 2-0 no pasamos por muchos agobios, pero tampoco supimos recuperar balones antes».

El míster quiso dar una importancia relativa a la derrota que, según indicó, se reduce a tres puntos que no se han sumado. «Son tres puntos que, antes de empezar el partido, tienes oportunidad de ganar, empatar o perder. Ahora de lo que se trata es de pensar en el miércoles. esta derrota no tiene por qué hacer daño en absoluto. Tuvimos noventa minutos para sumar tres puntos, no los hemos hecho, y ahora nos toca pensar en el Villarreal».

Castigo excesivo

Por su parte, Javier Aguirre, entrenador del Atlético de Madrid, reconoció como «excesivo» el castigo que se llevó el Racing. «Desde que se quedaron con diez hombres no se pudo apreciar al Racing en el campo, pero antes había demostrado ser un equipo ordenado», manifestó. Afirmó, asimismo, que la victoria le respalda en el puesto, en el que comenzaba a estar discutido, aunque no lo llegase a reconocer.

Sobre qué hubiese pasado con su futuro en caso de haberse producido una derrota, señaló: «Nunca lo sabremos, pero dije y digo que me siento respaldado por directiva y jugadores. Ahora hay que seguir trabajando».

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 1:58 | 0 Comentarios | Enviar

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