El Racing se adjudicó el Trofeo Villa de Gijón tras imponerse al Sporting en la tanda de penaltis después de que el encuentro finalizara con empate a cero en el marcador. Toño, con dos sensacionales estiradas a disparos de Omar y Pina, fue el gran protagonista de los lanzamientos desde los once metros que finalizaron 3-4 a favor de los cántabros con aciertos desde el punto fatídico de Duscher, Garay, Jordi y Jonatan.
El partido estuvo plagado de reencuentros. Por parte racinguista, Marcelino volvió a sentarse en el banquillo de El Molinón, que ocupó durante dos campañas como entrenador del Sporting en Segunda División, y Samuel se enfrentó a los que fueran sus compañeros la pasada temporada. En el Sporting, tres ex verdiblancos: el técnico Manolo Preciado, que cumple su segunda temporada en el equipo asturiano, Matabuena y Neru (el de Laredo no participó en el choque y estará mes y medio de baja).
En la primera mitad cada equipo gozó de una clara ocasión para haberse adelantado en el marcador. Los verdiblancos fueron haciéndose claros dominadores del partido a medida que transcurrían los minutos y tras el descanso se produjeron las llegadas más peligrosas a la meta asturiana. Munitis, Jonatan e Iván Bolado fueron una auténtica pesadilla para los defensas de Preciado.
El encuentro terminó con empate a cero en el marcador y los verdiblancos se adjudicaron el triunfo en la tanda de penaltis después de que Toño detuviera los lanzamientos de Omar y Pina. Por parte racinguista, Duscher, Garay, Jordi y Jonatan consiguieron marcar desde los 11 metros.
Fuente:
El Diario Montañés