El técnico del Racing, Miguel Ángel Portugal, se resistió a dar detalles sobre su futuro profesional, del que, una vez más, responsabilizó a sus asesores. Eso sí, negó que hoy mismo fuese a tomar rumbo a Madrid para incorporarse a la secretaría técnica del club blanco, una oferta que, de ser cierta, puede hacerle abandonar la entidad santanderina. «Hasta el viernes estaré aquí para que mi hija acabe el colegio», dijo, antes de insistir en que son sus agentes los que tendrán la última palabra en sus conversaciones con la directiva del Racing.
El entrenador aseguró sentirse «muy satisfecho» por todo el trabajo desarrollado por el sus jugadores a lo largo de la temporada, e hizo hincapié en que, gracias al buen papel protagonizado por el equipo en la Liga, el Racing «ha logrado revalorizar su caché este año».
Su visión optimista de las cosas le llevó incluso a defender la actuación del Racing frente al Betis. Rechazó que sus hombres pecasen de «falta de actitud», y declaró que «hasta el gol estaban haciendo todo lo posible y con el 0-0 ellos estaban condenados». «Hemos salido a tope sin importarnos ni lo que se juega ni el nombre del rival», enfatizó el técnico.
Chaparro, crecido
Mucho más contento estaba Francisco Chaparro, entrenador del Betis, quien llegó a defender que la salvación de su equipo no fue fruto de la casualidad» y dedicó la victoria, principalmente, a todos sus jugadores que «se han portado extraordinariamente».
Una vez olvidado el peligro, Chaparro explicó que no lo pasó mal durante los 12 minutos que el Betis fue equipo de Segunda, hasta que llegó el primer gol de Edu, porque, subrayó «estaba preocupado por hallar la manera de llegar y sorprender» a los centrales del Racing.
«Sabía que el gol tenía que llegar», apuntó, y al ser preguntado por cuál fue su primer pensamiento, una vez asegurada la permanencia, afirmó que «un poco de todo. No lo cuento porque es muy largo».
Tras destacar que la salvación no fue fruto de la casualidad, agregó que «se ha conseguido rehabilitar a una plantilla que estaba totalmente hundida».
Fuente:
El Diario Montañés