El Levante seguirá un año más en Primera División tras vencer en El Sardinero en un encuentro que tuvo emoción, goles y polémica. Los de Abel fueron siempre por delante en el marcador y aunque pudieron dejar sentenciado el duelo al principio de la segunda parte, al final acabaron sufriendo ante un Racing que ganó casi todas las acciones aéreas. Eso sí, los de Portugal estuvieron muy blandos en defensa y lo pagaron. El Levante, que defensivamente tampoco realizó su mejor encuentro, hizo valer los goles de Ettien y Riga por partida doble. Esta victoria, más el resto de resultados de la jornada, certificó la permanencia de los levantinistas, que lo celebraron al final del encuentro.
A los once minutos, Ettien hizo valer el dominio inicial del Levante con el primer gol del encuentro. Una buena jugada entre Courtois y Salva la terminó el marfileño en una posición incómoda, cruzando lejos de Calatayud. El Racing reaccionó al gol primero con lanzamientos lejanos y luego con acciones aéreas, donde se impusieron durante todo el encuentro. Pasados los veinte minutos, el partido entró en una extraña fase. El juego se volvió duro con varias tarjetas e incluso Salva pudo ver la segunda, pero Rodríguez Santiago estuvo bien pidiendo calma al delantero.
Como no podía ser de otra forma, el empate llegó en un córner. Zigic cabeceó en el segundo palo su duodécimo gol en el campeonato. No pudo contar a su lado con Munitis, pero al serbio no le importó y no faltó a su cita con el gol. El Levante había dado un paso atrás tras adelantarse y corría el peligro de que le pasase lo que le pasó. Sin embargo, seis minutos después se encontró con otro gol que en realidad no estaba buscando. Un balón largo lo aprovechó Riga para marcar con una vaselina poco ortodoxa, adelantándose a una zaga que estuvo despistada toda la tarde.
Sufre el Levante
Antes del descanso, el Racing tuvo dos oportunidades en las cabezas de Zigic y Oriol, y el auxiliar de Rodríguez Santiago le privó al serbio de un mano a mano pitando un inexistente fuera de juego. Ya en el segundo acto, Salva perdonó por dos veces el tercero de su equipo. Por su parte, el Racing seguía en la misma tónica, es decir, creando problemas por arriba. El colegiado volvió a cobrar protagonismo cuando pitó otro fuera de juego que no era a Felipe Melo y poco después no señaló un posible derribo dentro del área de Rubiales al propio jugador brasileño.
El tercero del Levante llegó en un nuevo envió a la espalda de la defensa. Así de fácil le era a los de Abel plantarse mano a mano con Calatayud. Riga ganó la acción con facilidad a la zaga racinguista y ante el meta cruzó bien el balón. Parecía sentenciado el choque, pero sólo tardó cinco minutos el Racing en volver a meterle emoción, cómo no, en una nueva acción de cabeza. Cristian Álvarez colgó bien desde la izquierda y Melo colocó el balón imposible para Cavallero.
Le tocaba sufrir al Levante, con un cuarto de hora por delante y todos los problemas del mundo en cada balón colgado. Los azulgrana acabaron metidos atrás, achicando como podían el peligro. Aún hubo tiempo para un gran susto. Ya en el descuento, Cristian Álvarez mandó el balón al larguero en un magnífico lanzamiento de falta. Tras eso, el pitido final, los abrazos del Levante y la permanencia.
Fuente:
Marca