lunes, 21 de mayo de 2007

Adiós al sueño

El Racing despertó ayer del sueño en el que ha vivido durante buena parte de la temporada. Era un partido trascendente, de esos en que un equipo se juega toda la temporada. Una verdadera final y el equipo verdiblanco la perdió y con ella la posibilidad de jugar el próxima año una competición europea, algo que hubiera supuesto un verdadero hito histórico para los cántabros.

Con la derrota de ayer, el conjunto de Miguel Ángel Portugal deja virtualmente cerrada una temporada que, aunque sólo puede ser calificada como brillante, acaba para los santanderinos con cierto sabor agridulce. Cierto es que el gran objetivo, la permanencia, es una realidad desde hace ya mucho tiempo, pero no es menos cierto que en el ánimo de los aficionados y también del equipo estaba conseguir algo que hubiera sido un broche de oro a una campaña magnífica y que, sin embargo, se quedará en la memoria como aquella temporada en la que el Racing pudo jugar en Europa, aunque finalmente no lo consiguió.

El Racing no llegó al partido de ayer en las mejores condiciones, ni mucho menos, y es que los de Portugal no están pasando por sus mejores momentos, algo que parecía evidente y que ayer, ante el Villarreal, quedó de nuevo patente.

Otro equipo

La frescura de otras ocasiones es ya sólo un recuerdo. La efectiva presión en todo el campo, otro. Y arriba bueno arriba nada, ni bueno ni malo, nada. Y no sirve acordarse del ausente Munitis en estos momentos. Con él en el campo, las sensaciones tampoco eran como para tirar cohetes. Y claro, con estos condicionantes poco se podía esperar de los cántabros en un partido que se iniciaba con el cartel de vital y que, desde su mismo inicio, fue para el Racing algo así como un suplicio.

El equipo castellonense, al que le está ocurriendo todo lo contrario que al santanderino, es precisamente ahora cuando mejor se está encontrando, movió a su antojo el enfrentamiento. La incuestionable calidad de sus futbolistas se impuso con meridiana claridad a la intención, porque sólo se puede hablar de eso, de intenciones, de los cántabros, incapaces de enlazar una sola jugada en el centro del campo y totalmente inocentes cuando se acercaban al área de Viera, un espectador más de un anodino encuentro.

Además, por si fueran pocos los problemas que estaban teniendo los hombres de Portugal, la solidez defensiva que les ha caracterizado durante buena parte del campeonato quedaba constantemente en evidencia en cuanto los jugadores del 'submarino amarillo' sacaban a relucir su vertiginosa velocidad. Pero no acababan ahí los problemas del Racing que, una vez más, volvió a sufrir la endeblez de su portería. Un fallo en el despeje de una jugada que no aparentaba ser peligrosa en exceso, acabó a pies del italiano Tacchinardi que hizo un duro disparo desde la frontal del área que se 'tragó' Toño. Era el primer gol del Villarreal.

Las cosas no le podían ir peor al Racing. Bueno sí, pero afortunadamente para los de Portugal, Forlán no estuvo demasiado acertado en las ocasiones de que dispuso.

Intento en vano

Tras el descanso, las cosas continuaron por los mismos derroteros. El Racing lo intentó tímidamente, pero se dio de bruces con un Villarreal superior que sufrió para cortar en seco cualquier atisbo de recuperación de los cántabros. Con su segundo tanto, que llegó en una acción ciertamente polémica protagonizada por Guille Franco y Toño, el partido quedó totalmente sentenciado, si es que no lo estaba ya antes. Poco importó que el Racing recortara distancias gracias a Melo, un improvisado delantero.

La suerte estaba ya echada y no fue precisamente buena para los cántabros que se despertaron de repente de su sueño europeo. Ahora, con la sensación de saber que se podía haber hecho algo más para redondear una gran campaña, el Racing puede dormitar tranquilo lo que resta de campeonato y esperar que la próxima temporada sea la suya.

Fuente: El Diario Montañes
Publicado por Castrenyo @ 11:30 | 0 Comentarios | Enviar

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