El último tren hacia Europa para el Racing pasa por Villarreal. Después de estar durante buena parte de la temporada pensando en que el sueño de la UEFA era algo posible, al equipo santanderino se le plantea hoy un partido verdaderamente decisivo, quizá, el más importante de toda la Liga.
Todas sus opciones de hacer historia y acabar jugando una competición europea pasan por ganar al 'Submarino Amarillo'. No hay otra alternativa. Si el Racing gana, se mantiene vivo en la pugna por la UEFA. Si pierde
Después de haber mantenido una trayectoria descendente en la últimas jornadas tanto en juego como en resultados -en los últimos cuatro partidos sólo ha sumado dos puntos-, el Racing intentará hoy reencontrarse consigo mismo, la única fórmula efectiva para poder pensar en sacar algo positivo de El Madrigal, un campo del que, por otra parte, el equipo cántabro está acostumbrado a regresar con la derrota -sólo ha ganado un partido de los seis que ha disputado-.
Pero no todo iban a ser problemas para el Racing. El hecho de que los árbitros estén sumidos en un conflicto con la Federación ha permitido a Miguel Ángel Portugal contar con dos hombres fundamentales en su esquema y que,, en principio, no iban a poder jugar por acumulación de amonestaciones. Con Zigic y Vitolo a sus órdenes, el técnico racinguista tendrá que hacer un único cambio en su 'once' habitual. La tarea no es sencilla, ya que el hombre a sustituir es Pedro Munitis, uno de los baluartes del equipo.A Portugal se le presentan varias opciones, aunque la que parece que tiene más opciones es la de Balboa, un jugador que puede sacar provecho de su velocidad y de su calidad técnica en la zona de la media punta.
Al margen de quién acompañe a Zigic, Portugal podrá mantener a su equipo de gala, es decir, el formado por Toño, fijo en la portería; Pinillos, Rubén, Garay y Oriol, que formarán la línea defensiva; Scaloni, Vitolo, Colsa y Serrano, en el centro del campo; y Zigic y, posiblemente, Balboa, en el ataque.
Ante sí, el Racing tendrá a un rival verdaderamente complicado. El Villarreal que entrena Manuel Pellegrini no es sólo un grupo de buenos jugadores, algo que salta a la vista, sino que, al menos en el último tramo de la temporada, se está mostrando como un engranaje bien engrasado. Y la prueba más evidente la encontramos en los últimos resultados cosechados por los castellonenses, que cuentan sus últimos cuatro partidos como victorias.
El equipo villarrealense, pese a su irregular inicio de campaña, se muestra como un bloque compacto en el que destaca, por un lado, la contundencia de su centro del campo y, por otro, la calidad de sus jugadores de ataque, entre los que Forlán brilla con luz propia.
Sin embargo, el hecho de que esté pasando por un buen momento no le convierte en un enemigo invencible para los cántabros, que ya han dado muestras en la presente campaña de poder ganar en cualquier campo y a cualquier equipo.
Fuente:
El Diario Montañés