lunes, 14 de mayo de 2007

El Racing se aleja de Europa tras caer ante el Mallorca y vencer sus rivales directos

El Racing despertó ayer de su sueño europeo. Y lo hizo de una forma brusca. No sólo cayó ante el Mallorca en un partido desquiciado, sino que sus rivales en la pelea por la UEFA sacaron unos resultados positivos de sus enfrentamientos. El equipo de Portugal se dio de bruces con su realidad, que no es otra que pelear por la permanencia y, en el mejor de los casos, como está ocurriendo en la presente temporada, despertar algo de ilusión entre sus aficionados. Sólo eso. Parece que lo de jugar en Europa, algo de lo que han disfrutado tantos y tantos equipos españoles, es una meta totalmente inalcanzable para los cántabros. Este año lo han tenido al alcance de su mano -de hecho, matemáticamente aún lo tiene-, pero la fortuna, el destino o lo que sea, le esta privando de convertir lo que es un sueño en una realidad.

Al margen de los resultados del resto de rivales, el principal culpable de que este sueño no haya pasado de ser eso, una mera ilusión, es el propio Racing. Sólo durante los primeros minutos el equipo de Portugal dio muestras de conocer la trascendencia del partido. Pero enseguida llegaron los rifirrafes, los enfrentamientos en cualquier jugada, las provocaciones y en ese intercambio de 'golpes' el conjunto santanderino se llevó la peor parte.

Momento clave

A las primeras de cambio, el buque insignia del equipo verdiblanco, Pedro Munitis, cayó como si fuera un principiante en la 'trampa' que le preparó Ballesteros, al que propinó un golpe en el pecho que pareció fulminar al corpulento central bermellón. La consecuencia inmediata fue la expulsión del jugador del Barrio Pesquero y, además, el fin del partido para el Racing.

Con un jugador menos, la aceptable imagen que hasta ese momento estaba ofreciendo el Racing se quedó en sólo un recuerdo, ya que el Mallorca, que además de superioridad numérica mostró también una abrumadora superioridad futbolística, manejó el partido a su antojo. No creaba mucho peligro, cierto, pero sí daba la sensación de que a nada que apretara el acelerador podría poner al Racing contra las cuerdas.

Los cántabros vivían ya de los balones que pudieran llegar al área rival gracias a algún córner o a alguna falta lateral. Pero ni por esas. Nadie entre los elegidos por Portugal parecía capaz de colocar un balón en unas condiciones medianamente aceptables para que Zigic, que se encontraba más solo que la una en el ataque cántabro, pudiera generar algo de peligro ante un contemplativo Moyá.

Tras el descanso, los problemas del Racing se agudizaron. El asedio de los hombres de Gregorio Manzano se intensificó, tanto que pronto llegó su primer gol. Un balón suelto en el área fue rematado por Fernando Navarro -que debió ser expulsado en la primera parte por una agresión a Colsa- para superar a Toño. El gol fue toda una sentencia para un Racing que apenas recordaba al equipo que ha mantenido una magnífica trayectoria durante prácticamente toda la temporada.

Poco importó que apenas unos minutos después Colsa estrellara un balón en la escuadra, el Mallorca siguió a lo suyo y remató el partido con su segundo tanto. Arango aprovechó un pase en profundidad de Ibagaza para acabar de hundir a los cántabros y a sus aficionados que, una temporada más, tendrán que conformarse -y no es poco- con la importante permanencia.

Cierto es que todavía quedan cuatro partidos de Liga y que eso de que mientras hay vida, hay esperanza ha dado muchas alegrías inesperadas a muchísimas personas. Pero no es menos cierto que el racinguismo parece condenado a esperar a otra ocasión para recuperar su sueño europeo. Eso sí, que le quiten lo bailado.

Fuente: El Diario Montañes
Publicado por Castrenyo @ 9:55 | 0 Comentarios | Enviar

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