lunes, 14 de mayo de 2007
No podía salir la semana peor. A la derrota del Barcelona el jueves (que dejaba al séptimo clasificado sin Europa) se unían las victorias de Atlético de Madrid y de Villarreal junto con, por supuesto, la derrota racinguista. No podía ser peor. Miguel Ángel Portugal lanzaba un hilo de esperanza al entrar en la rueda de prensa: «Yo soy optimista. Espero que la semana salga todo al revés y que nosotros ganemos y nuestros rivales pierdan sus partidos». Está claro que si eso pasa, la cosa vuelve a quedarse igual. Sí, pero con una jornada menos. El técnico mandaba más mensajes: «Quiero agradecer a la afición por el trato que nos han dispensado. El esfuerzo ha sido terrible porque con un jugador menos desde el principio la cosa se complicaba en exceso». La jugada de la expulsión fue rara, «primero hay un pisotón, a veces la adrenalina se sube y a Pedro se le ha subido. A partir de ahí, se jugó a contracorriente. En la segunda parte marcaron el segundo en una jugada y nosotros fallamos antes varias ocasiones en las que podíamos haber empatado», aseguraba el entrenador. «Dar explicaciones es difícil», añadía Portugal al mismo tiempo que también tenía buenas palabras: «Hemos jugado mucho tiempo en el campo del Mallorca pero no hemos podido marcar. Hemos sido agresivos, hemos peleado hasta el final pero no obtuvimos recompensa. Creo que con un gol que hubiésemos marcado les podíamos haber hecho mucho daño».
Una de las acciones más protestadas por el público fue el cambio de Colsa, «a mí me parecía que había que darle más profundidad y era una manera de intentar llegar más a la meta del rival. Había varios jugadores con tarjetas Vitolo, Colsa,... No sé cuál hubiera sido mejor para cambiar. Yo he decidido eso», afirmó el entrenador racinguista.
Para Portugal, no todo está perdido y, además, el equipo tiene una deuda: «Soy optimista, el domingo que viene puede salir todo de distinta manera, vamos a intentarlo hasta el final. nosotros estamos haciendo una buena temporada y debemos seguir peleando por al afición para que se sienta orgullosa de su Racing». El técnico burgalés no quiere vender 'nada': «No creo que nos haga falta vender nada después de la temporada que hemos hecho. Estamos muy ilusionado, estamos concienciados de que hasta el final tenemos que seguir en la mima línea y la línea a seguir es la del optimismo».
Se perdió un partido, una batalla, pero no la guerra.
Fuente: El Diario Montañes