lunes, 09 de abril de 2007

Y por fin ¡Toño!

¿Toño! Toño, el guardameta racinguista, cuadró ayer frente al Sevilla su mejor actuación en lo que lleva de temporada, la que todos los aficionados esperaban de él desde hace tiempo.

Si en otros encuentros su papel estuvo marcado por la irregularidad, alternando acciones geniales con algunos fallos estrepitosos, en el Sánchez Pizjuán, donde le llovieron balones desde todos los ángulos y distancias, la seguridad y la determinación marcaron su juego. De hecho su contribución fue decisiva para que el Racing consiguiese regresar del desplazamiento con un punto, pese al empeño del rival, con una de las delanteras más peligrosas de la Primera División.

Punto de inflexión

El partido de Toño en Sevilla puede marcar un punto de inflexión para el portero, que ahora tiene la oportunidad de coger más confianza en su puesto y afianzarse en la demarcación, aunque su titularidad nunca haya estado en entredicho.

Si en algunas ocasiones se ha discutido su 'técnica' en las salidas de la portería, después del partido de ayer lo que nadie podrá discutir es su maestría para resolver otro tipo de lances: el del uno contra uno.

Toño fue, a la fuerza, el remedio del Racing en una tarde en que la defensa flojeó, permitiendo que los arietes del Sevilla entrasen hasta la portería. Desde que Chevantón, en el primer minuto de juego, a punto estuvo de aprovechar un despiste de la zaga, el riesgo non desapareció hasta que el árbitro señaló el final del partido.

La primera gran acción del portero llegó en el minuto 13, otra con el ariete uruguayo como protagonista de un cara a cara que se decantó del lado de Toño. En el 40, sus reflejos impidieron que Luis Fabiano, que ya había disfrutado de otra buena ocasión en el 27, marcara. Otra vez mano a mano, y otra vez evitó el gol tocando con la punta de los dedos la pelota, lo suficiente para que la vaselina del delantero no encontrara su destino. Después del descanso, las cosas no mejoraron, y a los cinco minutos tuvo que dar el callo otra vez ante el ataque de Chevantón. La jugada terminaría en gol anulado después de que el futbolista rematase desde el suelo mientras estaba en fuera de juego.

Cambios

La buena actuación del arquero obligó al técnico sevillista, Juande Ramos, a revisar toda su línea de vanguardia, una vez comprobado que ninguno de sus componentes era capaz de llegar con el balón al fondo de la red. Posteriormente, ni Duda, que tuvo su ocasión en el minuto 74 y disparó fuera, ni Kanouté, que desperdició su más clara oportunidad chutando fuera en el 83, ni el ruso Kerzhakov, que quemó la última traca en el minuto 90, lograron dar vida al marcador y tuvieron que rendirse ante el acierto de Toño.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 18:38 | 0 Comentarios | Enviar

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