lunes, 02 de abril de 2007

¡¡¡Gooooooooooooollll!!!

El Sardinero vivió un derbi lleno de emociones, con dos aficiones entregadas Salvo por unos escarceos a la conclusión no se produjeron graves incidentes.

Al final no resultaron tan caras las entradas si se echan las cuentas de los goles marcados y los sofocos y alegrías sufridos. El Sardinero registró la mejor entrada del año (cerca de 20.000 espectadores), para el derbi con más morbo.

Portugal dijo que los triunfos, sazonados con un poco de sufrimiento, saben mejor. El de ayer fue pura delicatessen, según su teoría. También dijo que en el campo sólo se escucharía el grito de Racing a pesar de los miles de hinchas vizcaínos. Tuvo razón en parte, porque ayer todos tuvieron su oportunidad: con el 0-1, gritos del Athletic; con el 1-1, de los dos; con el 1-2, otra vez del Athletic, y así sucesivamente hasta el 5-4 del final. Si hubiese sido de otra manera, se hubiese podido cantar 'La fuente de Cacho', o hacer la ola o ir a por un bocadillo, pero tal y como estaban las cosas uno no podía distraerse. Ir a los servicios suponía no ver dos goles.

Lo de 'La fuente de Cacho' merece un alto en el camino. Se suponía que todos se apuntarían al karaoke montañés anunciado en honor de Yosu, y de hecho la tarde estuvo muy musical. Media hora antes del inicio la megafonía ya no permitía entenderse con el vecino sin desgañitarse, y para cuando comenzó el partido el club ya había puesto todos los discos que tenía. Con tanta juerga al final el homenaje a Yosu se tuvo que hacer con ciertas prisas, así que se mezcló el «ayer te vi que subías» con el «huuuuuy» de la primera ocasión de gol y ahí acabó todo. Bueno, no exactamente, porque en el minuto 85, con 4-4, los marcadores mostraron las estrofas de tan entrañable tonada.

El de ayer fue un derbi de récord. Ya casi nadie se acordaba de la última vez que un Racing-Athletic dejaba los tres puntos en casa (cuatro años), ni de cuándo se vieron tantos goles en un solo partido. Ni, por supuesto, de tantos nervios: Cinco tantos hablan de paliza, pero si el contrario marca cuatro, indican riesgo de infarto.

La acción en el campo absorbió toda la atención de la grada. Seguro que alguno que iba con las ganas de berrear lo de «a Segunda, oé» se olvidó de hacerlo. Por un lado porque la situación del Athletic no está ya para bromas; por otro, porque faltó un pelo para salir de los Campos de Sport con las orejas rojas. Otro tanto pasó con los amantes de los jaleos. Salvo alguna escaramuza de borrachos en la zona del aparcamiento que resolvió la Policía con dos chuchazos, no se tuvo noticia de incidentes. ¿Como para arriesgarse a que le echen del campo a uno con las entradas a 60 euros y un gol cada tres minutos!

No hay duda de que los aficionados (sobre todo los de casa), salieron contentos. Sólo había que verles la sonrisita fuera del estadio. Pero también sentó bien el miedo que metió en el cuerpo el Athletic, que evitó cualquier fanfarronería. Como observación: no hay duda de que el club bilbaíno vende más camisetas que el Racing. Quizás sea el momento de aparcar la bufanda y pasar por la tienda. Y otra más: Qué detalle cuando Urzaiz y otro par de jugadores se acercaron a saludar a sus fieles en vez de correr a lamerse las heridas.

Fuente: El Diario Montañes
Publicado por Desconocido @ 14:59 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario