Sólo en los primeros años de la Liga, cuando la competición era apenas un proyecto que comenzaba a consolidarse, el Racing ocupaba una posición más desahogada que la que en la actualidad disfruta. El resto de las campañas en Primera División, salvo en la temporada de Javier Irureta (1993/1994), las cosas han marchado bastante peor para los cántabros.
El actual Racing es octavo en la clasificación liguera con un total de 40 puntos en su casillero. Algo que parecía impensable hace unos pocos meses y que ahora, se ha convertido en una realidad más que ilusionante. Con esta idílica situación en la tabla, el equipo entrenado por Miguel Ángel Portugal supera con creces los registros de las últimas campañas en las que, pese a que el Racing ha ido, a trancas y barrancas, manteniéndose en Primera, excepción hecha de la temporada 2000/2001, siempre ha estado al borde del peligro o, lo que es lo mismo, más cerca de los puestos de descenso que de los de la zona alta de la tabla. Sin ir más lejos, a estas alturas de la competición, el año pasado el equipo entonces entrenado por Manolo Preciado ocupaba la decimotercera posición con 29 puntos en su casillero. Un año antes la situación era todavía peor, ya que los de Nando Yosu, que había relevado a Lucas Alcaraz, eran decimoséptimos, con sólo 28 puntos en su haber.
En cualquier caso, en esas dos temporadas el Racing acabó logrando su gran objetivo, la permanencia, algo que no ocurrió en la campaña 2000/2001, en la que el conjunto santanderino era el farolillo rojo de la clasificación en la jornada 27 con sólo 23 puntos sumados. En esa vigésima séptima jornada, Gregorio Manzano dejó su puesto al frente del equipo al paraguayo Gustavo Benítez que estuvo en el banquillo hasta el final de la campaña sin que su presencia sirviera para evitar un descenso que parecía cantado. El único logro positivo fue acabar el año sin ser el farolillo rojo de la clasificación, 'honor' que correspondió al Numancia.
Ahora, con una situación radicalmente diferente, el Racing se encuentra en una magnífica posición para intentar asaltar uno de los puestos que dan derecho a jugar la Copa de la UEFA la próxima temporada. Pese a que en el club no se quiera lanzar las campanas al vuelo y que aún se trate de asegurar la permanencia de forma matemática, algo que se podría lograr dentro de unos días ante el Athletic, lo cierto es que, cuando menos, el conjunto verdiblanco podría acabar con la mejor clasificación de su historia moderna, superando incluso el registro del Racing de Irureta, el mejor de las últimas décadas.
Fuente:
El Diario Montañés