domingo, 18 de marzo de 2007
El Racing suma ya 40 puntos, los mismos con los que concluyó la pasada temporada y aseguró la categoría
El triunfo del Racing sobre el Valencia es muy valioso, y no sólo por el enorme estímulo que supone para un equipo como el de Portugal hacer doblar la rodilla a uno de los 'grandes' del fútbol español. Con esta victoria, el conjunto santanderino suma ya 40 puntos en su casillero, los mismos con los que el año pasado terminó el campeonato de liga y aseguró la permanencia.
Ese cálculo siempre misterioso de los puntos necesarios para la salvación quedó fijado esta campaña en 42, pero firmar un año más en la categoría hace tiempo que dejó de ser un objetivo.
Ni el más pesimista dudaba ya en los últimos meses de que el Racing seguiría perteneciendo a la Primera División el próximo curso, y hasta el equipo se ha acostumbrado ya a estar más próximo a los puestos que dan billete a Europa que a los del agujero. Todo eso hace que la permanencia, el gran objetivo con que el Racing inició la temporada, sepa a poco.
Aún quedan más de diez jornadas de liga por delante antes de que se eche el telón, partidos a los que el equipo puede acudir sin apuros ni más obligaciones de las que marque la propia ambición del técnico y la plantilla.
Esta misma semana el propio Pedro Munitis reconocía que no recordaba un año tan tranquilo como el que está vivienda en el Racing. Podría haberlo dicho de otra manera: el Racing está haciendo historia esta temporada.
Un club con cerca de cien años de existencia y en pleno crecimiento necesita olvidarse de sus complejos, sacudirse el calificativo de humilde y ampliar horizontes. Sobrevivir no es recompensa suficiente para un equipo capaz ni para una afición fiel demasiado acostumbrada a sufrir. Europa no está tan lejos. Por ella se han paseado clubes a los que ahora el Racing mira desde arriba.
Diversos factores
Los hombres de Portugal cumplen todos los requisitos. Los responsables de la entidad han realizado una importante inversión, probablemente la mayor nunca efectuada, que convenientemente mezclada con trabajo y aliñada también con fortuna, ha dado lugar a la actual situación.
El Racing necesita tener, si no una sala de trofeos, al menos una vitrina donde poder exhibir el premio a su esfuerzo. Ayer, en Mestalla, dio el primer paso para conseguirla.
EL DIARIO MONTAÑÉS.