lunes, 19 de febrero de 2007
19/02/07 03:00 h.El Nàstic revivió la pesadilla de esta temporada y por octava vez en esta liga le remontaron el partido. El Racing consiguió golear a los colistas, que cada vez tienen más lejos la salvación -a 12 puntos-. Ayer el equipo granate volvió a sucumbir por errores infantiles impropios de un conjunto de Primera: dudas, errores y sobre todo despistes.
En la primera parte el Racing dispuso de hasta seis ocasiones de gol, mientras que los tarraconenses tan sólo tuvieron un remate de cabeza ajustado al travesaño de Merino. El equipo de Paco Flores perdía el balón son suma facilidad y se apoyaba en un fútbol directo con ventaja siempre para la defensa cántabra. El medio campo con dos hombres de contención, Morales y el debutante Chabaud, no disponía de ningún jugador que tocara el balón y alimentara a Portillo, que volvió a ser Robinson Crusoe en el área racinguista.
Los pupilos de Miguel Angel Portugal desperdiciaron ocasiones claras como un disparo de Munitis, o un remate de Rubén, aunqué controlaron en todo momento el partido.
Debut y gol de Grahn
El Nàstic salió en el segundo tiempo con otro perfil. Portillo a los cinco minutos tuvo el gol en sus botas, pero Toño realizó una gran parada.
A los tres minutos de estar sobre el mojado cesped del Sardinero, el sueco Tobías Grahn aprovechó una precisa asistencia de Portillo para adelantar a los granas en el marcador.
Poco duró la alegría porque un potente disparo del argentino Lionel Scaloni, completamente libre de marca igualó el partido. El equipo tarraconense, cuando intentaba sobreponerse al gol, cometió un error en una falta de entendimiento entre Matellán y Bizzarri, y el central marcó en su propia portería.
Tocados y hundidos
Paco Flores dio entrada a Generelo para buscar un mayor control del centro del campo, pero fue Colsa quien en el saque de una falta se adelantó al recién incorporado y sentenció el partido con el tercer gol. A partir de ahí el Racing se dedicó a controlar el partido y esperar a los granates en su campo, para buscar las jugadas de contragolpe.
El Nástic no logró desbordar por las bandas y se empeñó en un juego muy horizontal y lento. Y en una gran jugada de Munitis por la banda izquierda le sirvió un balón de oro a Zigic para que ahondara más en la herida del Nàstic, logrando el cuarto tanto, goleada que acaba casi con las esperanzas de los catalanes. Para peor suerte para los de Paco Flores, los resultados del resto de marcadores no le fueron favorables y la permanencia está cada vez más lejos
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