lunes, 19 de febrero de 2007
El Nástic se adelantó el marcador, pero el Racing remontó para terminar goleando al eq uipo tarraconense
Se trataba de dar un paso hacia la permanencia y eso fue lo que hizo el Racing ayer ante el Nástic. Jugó un mal partido, cierto, pero incluso así acabó goleando al colista, que se había adelantado en el marcador, aunque apenas opuso resistencia al feo pero machacón juego de los de Miguel Ángel Portugal.
El Racing, a diferencia de lo que ha solido ocurrir en su ya dilatada historia, parece tocado por la varita mágica de la fortuna en la presente campaña. Ayer hizo probablemente uno de los peores encuentros de la presente temporada -excepción hecha, claro está, de los tres primeros partidos del campeonato-, pero, sin embargo, acabó marcando cuatro goles y dispuso además de otras tantas ocasiones claras que, en buena lógica, podrían haber dado algún tanto más a los cántabros. Tuvo fortuna al conseguir marcar el tanto del empate apenas un minuto después de que los catalanes se adelantaran en el marcador y, algunos minutos más tarde, para que una falta de entendimiento de Matellán con su portero acabara convirtiéndose en el segundo tanto verdiblanco. A partir de ahí fue coser y cantar para los de Portugal, que redondearon un partido que les sirve par encadenar su cuarta victoria consecutiva en El Sardinero.
Otras virtudes
Pero, además de buena suerte, en el partido de ayer el Racing tuvo otras virtudes. Volvió a mostrarse como un conjunto aguerrido y peleón en el centro del campo, lo que bastó para controlar el partido, y llevó peligro a la portería contraria, algo en lo que tuvo una especial incidencia Zigic y un Colsa más ofensivo que en otras ocasiones. No jugó, en términos generales, un buen partido, pero sí dio la sensación de ser un conjunto sólido y difícil de batir y si no que se lo pregunten al Nástic, bueno, o a muchos otros equipos de Primera.
El conjunto santanderino demostró tener las ideas muy claras desde el primer minuto de juego. Era conocida la endeblez defensiva del Nástic y sin ni siquiera pensarlo los jugadores del Racing se fueron hacia la portería contraria. Este dominio se tradujo en varias ocasiones claras de gol. Sin embargo, los delanteros verdiblancos parecían no tener su día. Primero falló Colsa, que minutos después dispuso de otra oportunidad para batir a Bizarri, después Munitis, que mantiene con el gol la misma pelea que con todos aquellos que tratan de marcarle, y por último Zigic, cuyo disparo se marcho fuera por unos pocos centímetros.
Sin gol
El público comenzaba a desesperarse. No porque diera la sensación de que el Racing podía perder el partido -ni siquiera la dio cuando el Nástic se puso por delante en el marcador- sino porque el gol no acababa de llegar.
Tras el descanso, el conjunto verdiblanco cedió el control del juego a los hombres de Paco Flores que, a las primeras de cambio aprovecharon la dejadez cántabra para ponerse por delante en el marcador.
En este punto hay que volver a hacer referencia a la fortuna. Cuando los catalanes aún celebraban el tanto y pensaban en una imposible remontada hacia la permanencia, se dieron de bruces contra un magnífico disparo de Scaloni que acabó en el fondo de la portería de Bizarri que, por si fuera poco, apenas unos minutos después vio como Matellán le superaba para, en propia puerta, conseguir el gol que ponía por delante al Racing.
Ahí terminó el partido. El Racing no dio la impresión en ningún momento de poder caer ante el Nástic y menos aún cuando se colocó por delante en el marcador. Poco importaba ya que Colsa estuviera más acertado que en la primera parte para aprovechar una falta sacada de forma magistral por Cristian Álvarez o que Zigic sumara un gol más a su cuenta -ya lleva siete- tras una buena jugada de Munitis. El partido estaba ya ganado.
En buena línea
El Racing, con estos tres puntos, llega ya a los 32 en la clasificación o, lo que es lo mismo, está a sólo diez puntos de los 42 en que se ha fijado la salvación aunque, a tenor de cómo se están desarrollando las cosas en la parte baja de la tabla no es descabellado pensar que será necesario alguno más para poder asegurarse la continuidad una temporada más en la máxima categoría del fútbol español. En cualquier caso, al Racing comienzan a salirle las cuentas y, en base a ellas, resulta evidente que la permanencia está un poco más cerca.
EL DIARIO MONTAÑÉS.