domingo, 04 de febrero de 2007

Deslumbra y pide la hora

El salto de Pedro Munitis con el puño cerrado por la rabia al oir los tres pitidos del final resume muy bien no sólo la victoria de ayer sobre el Getafe, sino lo que es el Racing, que ayer noqueó con un fútbol muy brillante –lo más brillante que se ha visto esta temporada y puede que lo más brillante que este plumilla ha visto en El Sardinero– durante la primera parte al mejor equipo de 2007, que llegaba a Santander sin conocer la victoria este año.

Y sacó oficio, además, para aguantar durante toda la segunda manga el mínimo resultado que obtuvo de tanto dominio. Lo pasó mal durante algunos minutos, pero acabó logrando trabar el partido en la parte final para asegurarse tres puntos que le acercan a los puestos UEFA.

El Racing estuvo encima del conjunto getafense desde que empezó a rodar la pelota y a los 5 minutos Zigic avisó de lo que se le venía encima cuando obligó a Abbondanzieri a anticiparse para evitar el remate a gol del serbio.

Miguel Angel Portugal le ganó la estrategia a Bernd Schuster.

El burgalés estudió al temible Getafe y sacó la conclusión de ahogarle en defensa en la zona central y atacarle por las bandas.

El equipo madrileño entró al partido todavía pensando en el esfuerzo de la Copa y concedió faltas en las alas.

Así, en un centro a balón parado de Pedro Munitis un imperial Ezequiel Garay se anticipó a la defensa del Getafe, que sufría de psicosis con Nikola Zigic.

Envió a la red el balón y sumó su quinto gol de la temporada.

Ya estaba hecho lo más difícil.

Después el Racing siguió a lo suyo, maniató a la escuadra azulona y no se cansó de atacarla por sus flancos y a la contra.

En una nueva falta, Serrano botó cerrado al segundo palo y Garay no pudo dirigir el remate.

El conjunto cántabro no dejó respirar al rival, lo que no es novedad, pero desplegó una calidad en su juego hasta ahora no vista.

Ticki-tacka, tacones, cambios de orientación, regates, sólo faltó el éxtasis del gol...Del minuto 30 al 35 disfrutó de tantas ocasiones que era difícil apuntarlas todas.

En ese breve tiempo monopolizó el balón como nunca se había visto en El Sardinero y llegó a la puerta del Pato cuatro veces con Balboa, Munitis y Zigic como protagonistas.

La más clara fue un remate de espuela del futbolista del Barrio Pesquero a un pase de Balboa desde la banda derecha, pero el balón se dirigió a las manos de Abbondanzieri.

Munitis y Serrano volvieron locos a sus marcadores cuando se juntaban en la izquierda.

Una de estas jugadas concluyó con un disparo de Colsa que se estrelló en el lateral de la red getafense.

A falta de dos minutos para el descanso, el Racing cerró el baño de fútbol al Getafe en una durísima falta pegada por Garay que obligó al meta del equipo dirigido por Schuster a meter los puños para sacar semejante trazallo del central argentino.

La primera parte finalizó con la estadística reveladora de nueve ocasiones claras del Racing por ninguna del Getafe.

La segunda iba a ser otra cosa.

Schuster reaccionó y abrió el campo.

Sus interiores pisaron la cal y ahí empezaron los problemas del conjunto racinguista.

Belenguer comenzó a ganar la partida a Cristian Fernández.

Un pase del azulón cruzó todo el área pequeña sin que, afortunadamente, encontrase rematador.

Portugal realizó cambios defensivos, pero no apuntaló la banda derecha pese a tener a Oriol en el banquillo.

Sin embargo, el Racing sacó el oficio para que el dominio del Getafe no llegase a la portería de un inseguro Calatayud, que ayer entró en el equipo debido al proceso vírico de Toño.

En un error del Getafe, Munitis –al que sólo le faltó el gol para bordar el partido– inició una carrera hacia el área rival y Pulido le derribó en un posible penalti.

En el último cuarto de hora el equipo de Portugal logró trabar el partido y evitó cualquier fluidez en el juego, de unos y otros.

Es más, a punto estuvo de llegar el 2-0 en una jugada de estrategia en un saque de banda que tocó Zigic de cabeza y dejó a Munitis cara con cara con Abbondanzieri.

El cántabro remató al muñeco, como se suele decir.

Ya en el descuento, un disparo de Cristian Alvarez salió rebotado por encima, cerca del larguero.

Los jugadores del Racing celebraron como nunca la victoria.

Empiecen a soñar.

Fuente: Alerta
Publicado por Desconocido @ 23:53 | 0 Comentarios | Enviar

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