domingo, 28 de enero de 2007

La mala fortuna impide al Racing ganar en el Calderón

El Racing, como ocurrió en el partido contra el Betis, volvió a encajar el gol de la igualada apenas dos minutos después de haberse adelantado en el marcador.

ATLETICO 1 RACING 1

Atlético de Madrid: Pichu; Seitaridis, Pablo, Ze Castro, Antonio López; Galleti (Gabi, m, 61), Luccin, Maniche (Mista, m. 73), Jurado; Torres y Agüero.

Racing de Santander: Toño; Pinillos, Rubén, Garay, Oriol; Scaloni, Vitolo, Colsa (Balboa, m. 78, Serrano (Tomás, m. 88); Munitis y Zigic (Juanjo, m.93).

Árbitro : Rafael Ramírez Domínguez (Colegio andaluz) Mostró tarjeta amarilla a Pinillos, m. 26, Colsa, m. 36, Vitolo, m. 70, por el Racing, Galleti, m. 31, Pablo, m.66, Seitaridis, m. 82, Ze Castro, m. 86, por el Atlético.

Incidencias : vigésima jornada de la Liga Nacional de Fútbol. Estadio Vicente Calderón. 35.000 espectadores, dos centenares de aficionados visitantes.

No tuvo ayer suerte el Racing en el Vicente Calderón. O al menos eso se puede pensar a tenor de cómo discurrieron los acontecimientos. Cuando el partido estaba más abierto, Zigic puso por delante a los cántabros en el marcador, pero, como ocurrió hace una semana en el Ruiz de Lopera cuando el equipo todavía no había asumido la ventaja encajó el tanto del empate. Quizá sea cuestión de mala suerte, o de falta de atención o, simplemente, de azar, pero lo cierto es que el equipo de Miguel Ángel Portugal parece abonado a una situación que, en cualquier caso, le permite ir, poco a poco, sumando puntitos. Ya tiene 26. Uno menos para conseguir la permanencia.

El Racing comenzó el partido fiel a su juego. Quizá no sea vistoso, seguro que no, pero es sumamente efectivo. Los hombres de Portugal habían hablado durante la semana de seriedad, de concentración, de saber estar vamos, de lo que han hecho durante buena parte de la primera vuelta, y ayer volvieron a recurrir a estos conceptos para plantar cara al Atlético de Madrid.

Pocos agobios

El conjunto santanderino, con un Pedro Munitis especialmente entonado, pasó los primeros 45 minutos sin demasiados agobios. Prácticamente todas las intentonas del conjunto 'colchonero' morían demasiado lejos de la portería de Toño como para que éste tuviera que intervenir. Y eso en el mejor de los casos para los madrileños, porque lo cierto es que el centro del campo verdiblanco, con Colsa como gran exponente, se bastó para maniatar a un Atlético que apenas lo intentó un par de ocasiones por la banda derecha, justo en la que estaba situado Oriol, quizá la parte más débil -por jugar fuera de su sitio- del entramado defensivo cántabro.

Si bien es cierto que atrás el Racing apenas pasó por apuros, no es menos cierto que arriba tampoco inquietó al portero local. Apenas un disparo de Zigic cuando todavía no se había completado el primero minuto de juego y alguna otra acción aislada con Munitis y el serbio de protagonistas. Poco bagaje para que alguien pudiera pensar en algo más positivo que el empate sin goles.

Después de una primera parte que puede definirse como aburrida, tras el descanso el partido dio un giro completo. El balón iba de portería a portería y las ocasiones, aunque no excesivamente claras, iban también llegando. Y en este intercambio de golpes, aunque ya le estaba empezando a ver las orejas al lobo -Torres y Agüero rondaban la portería de Toño-, el Racing se encontraba cómodo. O al menos esa es la impresión que daba un equipo en el que Munitis, que corrió como si le fuera la vida en ello, comenzaba a encontrar más huecos y en el que Zigic, el faro que guía el ataque cántabro, empezaba a inquietar algo más a los centrales atléticos.

Y en este toma y daca llegó el gol del Racing. Munitis controló un perfecto envío desde el centro del campo e hizo un magistral pase a Zigic que, con una tranquilidad pasmosa, batió a Pichu.

El equipo santanderino estaba por delante en el marcador y, además, dando la impresión de que podía llevarse los tres puntos. Pero fue sólo una ilusión repentina. Un balón colgado sobre el área verdiblanca desde la izquierda fue rematado por Pablo. El balón, como si no quisiera dar un disgusto al Racing, entró en la portería de Toño 'llorando'.

Jarro de agua fría

Era el tanto del empate. Quizá hiciera justicia a lo que hasta ese momento se había visto sobre el terreno de juego, pero lo cierto es que fue un varapalo anímico para un equipo, el Racing, que parece no saber, o quizá sea no poder, ganar un partido.

Sea como sea, el equipo de Portugal volvió a incrementar su positivo saldo de puntos en la clasificación, lo que le permite mantenerse una semana más en la zona media de la clasificación y, lo que es más importante, a una prudencial distancia de los puestos de descenso. Claro que, con un poco más de fortuna, o de acierto, los dos puntos que ha conseguido en los últimos dos partidos bien podrían haber sido seis, lo que habría colocado al Racing un poquito más cerca de la UEFA. Pero bueno, como el objetivo es la salvación.

Fuente: El Diario Montañes
Publicado por Castrenyo @ 9:56 | 0 Comentarios | Enviar

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