El delantero argentino Fernando Cavenaghi firmó ayer un contrato por cuatro años y medio con el Girondins de Burdeos, una decisión que echa por tierra todo el trabajo del Racing y que obliga a al club santanderino a cambiar de planes y buscar otro candidato.
La oferta del Girondins, un club grande de la Primera División de Le Championnat, por el futbolista, que elevó hasta los 10 millones de euros, fue decisiva para resolver a favor del equipo francés el tira y afloja que mantenía con el Racing por el jugador.
El acuerdo al que habían llegado Francisco Pernía, que llevó personalmente la negociación, y Cavenaghi, no resistió la generosa puja del club francés, que hoy mismo presentará a su nuevo refuerzo. Conviene recordar, no obstante, que pese al deseo hecho público por el ariete argentino de pasar a formar parte del Racing, era el Spartak de Moscú, el club al que aún le ligaban dos años de contrato, el que en realidad tenía la última palabra en esta operación.
Lo que sí tenía claro el ariete era la idea de dejar el fútbol ruso, que ya se la había quedado pequeño y en el que no dispuso de tanto tiempo de juego como hubiera deseado.
El Racing mantuvo viva la esperanza hasta el último momento, aunque cuando trascendió ayer que el negociador enviado por el Spartak de Moscú regresaba a la capital rusa era evidente que se debía que ya había concluido su trabajo en Burdeos.
Una vez descartado Cavenaghi, los responsables del Racing se ven obligados a tantear las otras opciones que manejaban para buscar recambios en la delantera, aunque ya con mucho menos tiempo de margen.
Fuente:
El Diario Montañés