domingo, 24 de diciembre de 2006

De las dudas ¿al despegue de un proyecto?

Zigic, Munitis, Garay, Scaloni, Colsa y compañía acabaron por vencer al pesimismo establecido tras el mal despertar en la Liga 2006-2007. Seis jornadas tuvieron que pasar hasta que el Racing consiguió estrenar el casillero de victorias.

Fue en Pamplona, cuando el técnico Miguel Angel Portugal había perdido la confianza del presidente, pero no del Consejo de Administración.

Ahora, casi nadie se atreve a discutir la labor de Portugal, que tiene el respaldo de los resultados y del buen juego, porque el Racing es un equipo orgulloso, que podrá perder, pero por norma los contrarios tienen que sudar.

La verdad es que el proyecto auspiciado por el Gobierno de Cantabria generó muchísimas dudas en la pretemporada con la huída de López Caro y la llegada de un técnico sin currículum.

El fichaje de Munitis había apaciguado los ánimos, pero el mal inicio de Liga llenó de pesimismo al racinguismo, que se veía en Segunda División.

En el debut, el Atlético de Madrid venció al Racing con un tempranero gol de Fernando Torres, que a la postre fue todo lo que hizo el equipo del mexicano Javier Aguirre en ataque, frente a un conjunto local que mereció más por las numerosas ocasiones de que dispuso para batir al argentino Leo Franco.

El Racing sumó en Getafe su segunda derrota consecutiva de la temporada, en un partido que resolvió Güiza en el minuto 59 y en el que los cántabros ofrecieron una mala imagen.

El primer partido de Zigic no fue para recordar.

El Racing jugó sus bazas; lo que no fue suficiente tampoco para derrotar al Barcelona.

Rozó el gol en el inicio, pero un fallo de Toño puso el encuentro franco para el Barça, que tardó en matar el partido y a falta de diez minutos a punto estuvo de ver cómo le empataban en el segundo momento clave, cuando Márquez sacó en la boca de gol una vaselina de Aganzo.

Y ya no hubo un segundo tren al que subirse, el Barça dio la puntilla sin piedad, por dos veces.

Y el Racing acabó con diez, con Melo de portero y como colista.

Un tanto del serbio, en el último suspiro, permitió al equipo racinguista conseguir su primer punto de la temporada, en la cuarta jornada ante el Nástic.

Los cántabros sufrieron mucho y sólo la persistencia de Zigic y Munitis les permitió sumar.

La cabeza de Zigic iba salvando la de Portugal.

El fútbol de verdad en la sexta jornada, el de jugar con los pies, lo puso el Celta.

A estas alturas de la crisis, en el club se perdió la calma, por lo menos en Santander, ya que desde Madrid se apostaba por dar más oportunidades a Portugal, que tuvo que lidiar dos semanas sin Liga oyendo continuos rumores de que Miguel Angel Lotina arribaba a la capital cántabra para hacerse cargo del conjunto santanderino.

Pero de eso no había nada de nada y, tal y como adelantó ALERTA díez días antes, Portugal se sentó en el banquilló del Reyno de Navarra, donde comenzó a reivindicar su figura con resultados.

El Racing se apuntó la primera victoria de la temporada y salvó momentáneamente la cabeza de su entrenador tras un partido desigual que logró decantar de su lado merced a un dudoso penalti de Cruchaga sobre Zigic que transformó el brasileño Melo.

Era el inicio de una racha de siete jornadas sin perder que iba a sacar al Racing del descenso.

La escuadra cántabra dejó escapar la victoria ante el Espanyol (2-2) en Montjuic en el último minuto de un partido en el que se adelantó por dos veces gracias a la picardía de Munitis, pero pagó muy caro sus errores defensivos.

Llegaba la Copa del Rey y el Racing, en un encuentro tedioso en el campo del Deportivo de La Coruña, dejó los deberes pendientes para El Sardinero, donde tendría que remontar el tanto logrado por el uruguayo Estoyanoff de penalti inexistente, para acceder a los octavos.

De vuelta a la Liga, el Racing logró estrenar la portería visitante de El Sardinero con un solitario gol de la pareja de moda Munitis-Zigic, que sirvió además para derrotar al potente Valencia y sumar tres puntos que zanjaron definitivamente el debate sobre el banquillo racinguista.

El Racing se conformó con un empate sin goles, eso sí valioso, en su visita a un Athletic Club de Bilbao que lo intentó todo a pesar de jugar más de la mitad del partido, desde el minuto 39, con un jugador menos.

En el encuentro de vuelta de la Copa, el Racing tuvo al Deportivo postrado para darle el golpe de gracia, pero el partido derivó hacia la prórroga y los futbolistas locales tampoco lograron entonces desequilibrar la eliminatoria.

Los fallos de Colsa, Alfaro y Aganzo desde el punto de penalti pesaron ante el acierto de los deportivistas Juan Rodríguez, Estoyanoff y Lopo.

El paso del líder por El Sardinero sirvió para confirmar que el Racing era uno de los equipos más en forma de la Liga.

En la visita del Sevilla, el equipo verdiblanco tuvo el balón y las ocasiones, pero no el éxtasis del gol.

El Racing no pudo sacar provecho de su dominio en el Bernabéu durante la primera mitad, en donde lanzó seis veces a puerta por una sola del Real Madrid, y terminó siendo doblegado por un rival que hizo de la efectividad su mejor arma y que logró tres puntos gracias a los goles de Ramos, Reyes y Diarra.

El Racing se encomendó a su ariete serbio para doblegar a un correoso Recreativo de Huelva, que pese a mostrar movilidad y buen toque de balón en ataque, se mostró incapaz de parar a Zigic en su parcela, lo que le condenó al fracaso en el maltrecho césped de El Sardinero.

El Racing salvó con coraje un punto ante el Deportivo en un encuentro que los jugadores del conjunto cántabro acabaron sin su dúo sacapuntos, Munitis y Zigic, que fueron expulsados, pero con el premio del empate.

El sacrificio y el trabajo no fueron suficientes argumentos para suplir las bajas de Munitis y Zigic ante el Zaragoza.

El Racing controló más o menos la posesión, no dejó jugar con comodidad al rival y supo llevar el balón a las proximidades del área, pero apenas encontró un jugador con la clarividencia y habilidad de Munitis para desequilibrar en los últimos metros o dar el último pase y ninguno con el señorío imperial y el remate de Zigic dentro del área.

Por contra, el Zaragoza contó con la clase de Aimar para habilitar el gol al eficiente Milito.

Y con una le bastaba, pero el Zaragoza hizo dos gracias a Lafita.

Javier Balboa consumó la espectacular remontada del Racing ante el Mallorca en el Ono Estadi al marcar el gol del triunfo en los minutos finales (1-2), que dejó helada a la afición local y abrió unas profundas grietas en la credibilidad del equipo que entrena Gregorio Manzano.

Gracias al triunfo sobre el Villarreal, el Racing cerró 2006 con dos victorias consecutivas que situaron al conjunto cántabro en una posición cómoda de la tabla, con lo que Portugal se afianza en el cargo, para lo cual fue clave la aportación de Zigic, pero no hay que olvidar la labor de Munitis, Garay, Serrano, Rubén, Colsa, Vitolo.

Fuente: Alerta
Publicado por Castro2 @ 0:22 | 0 Comentarios | Enviar

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