jueves, 21 de diciembre de 2006

NAVIDAD FELIZ

El Racing ganó al Villarreal y llega a los 21 puntos que se había marcado como objetivo para la primera vuelta del campeonato.

El Racing quería tener una Navidad tranquila y así será. Ganó
al Villarreal y alcanzó los 21 puntos que se había marcado como objetivo para la primera vuelta. Lo hizo en un partido que no fue en absoluto vistoso, pero en el que volvió a quedar patente que el de Miguel Ángel Portugal es un equipo incómodo para cualquier rival y que si le salen bien las cosas puede llevarse la victoria ante cualquiera.

Ayer, frente a un Villarreal totalmente desconocido -qué lejos está este equipo de aquel que encandilaba a Europa con su juego-, el Racing volvió a ofrecer su mejor imagen, la de conjunto aguerrido, que pelea todos y cada uno de los balones, que juega mirando hacia arriba y que incomoda a su rival. Y lo hizo desde el mismo pitido inicial. No se había completado el primer minuto de juego y ya había dejado su tarjeta de visita en el área de Barbosa. Era toda una declaración de intenciones y un presagio de lo que iba a ocurrir.

Con una línea de presión más adelantada que de costumbre y con la intensidad de los mejores momentos, los hombres de Portugal tuvieron el partido en sus manos. Ni siquiera la incuestionable calidad que atesoran los jugadores del 'submarino amarillo' era capaz de frenar el arrollador inicio de los cántabros que, sin embargo no acababan de llegar con peligro a la portería de un dubitativo Barbosa.

Pero, con el paso de los minutos, el Racing fue perdiendo gas. Aparecieron las imprecisiones y el miedo se instaló en las gradas de El Sardinero. El ímpetu de los primeros minutos fue desapareciendo y con él, el control del partido para el Racing, que vio como su rival, sin hacer apenas nada, se adueñó del centro del campo y comenzó a mirar con 'malas' intención hacia la portería de Toño. Guille Franco, primero, y Forlán, minutos después, a punto estuvieron de marcar.

Por suerte para los santanderinos no lo hicieron y ahí se acabaron los minutos de gloria para el Villarreal y el partido volvió a unos cauces mucho más del agrado de los aficionados verdiblancos.

Dos avisos

Antes del descanso, Zigic, en dos ocasiones, a punto estuvo de inaugurar el marcador y comenzó a aventurar lo que sería una segunda mitad mucho más intensa y, además, con goles.

Cuando muchos espectadores aún apuraban sus bocadillos, Rubén remató perfectamente una falta sacada por Cristian Álvarez desde la izquierda. El central gallego volvía a marcar y confirmaba su línea ascendente.

El gol acabó de hundir a un Villarreal verdaderamente gris que, por si tenía alguna esperanza , vio como apenas unos minutos después, Colsa ponía la guinda a una jugada iniciada con una falta de Cristian Álvarez que Garay remató para dejar al santanderino un balón de oro para marcar. Era el 2-0 y el racinguismo comenzaba ya a saborear los 21 puntos y a pensar en lo feliz que iba a comer el turrón en estas fiestas que se avecinan.

Tramo final

Aún quedaba por llegar el gol del Villarreal -tras una acción en la que la defensa verdiblanca estuvo más bien poco acertada- y los minutos de agobio a los que el Racing parece estar abonado en todos los encuentros -contra el Recre, en Mallorca -, pero nada pudo cambiar ya el signo de un partido totalmente decidido, ni impedir que los de Portugal sumaran tres puntos que se antojan importantes como pocos, no sólo por el pasito adelante que suponen para los cántabros en la clasificación, sino porque permiten al equipo afrontar el futuro en una posición mucho más cómoda, un poquito más lejos del descenso y, puestos a soñar, un poco más cerca de la zona 'europea'.

Fuente: El Diario Montañes
Publicado por Castrenyo @ 20:13 | 0 Comentarios | Enviar

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