jueves, 21 de diciembre de 2006
La velocidad del Racing no podía tener otro desenlace que un nuevo frenazo del Villarreal. Los cántabros derrotaron al conjunto amarillo en El Sardinero gracias a una gran segunda parte (2-1). Los de Portugal, con su segunda victoria consecutiva, le amargan las vacaciones a Pellegrini y compañía, que se marchan al parón navideño inmersos en un ambiente muy cercano a una crisis por juego y resultados. Quuizá sea el mejor momento para tomarse unos días de reflexión, borrón y cuenta nueva.
Pellegrini salió valiente en Santander. Apostó por un trío arriba formado por Forlán, Franco y José Mari que se presumía tan peligroso como la pareja Zigic-Munitis del rival. Pese a todo, no hubo goles en la primera parte. El juego directo y rápido no terminó nunca en la red. Primero apretó el Racing, después fue el Villarreal el que agobió por momentos a los locales, pero al final ninguno sacó nada en claro. Sin embargo, no faltó cierta polémica. El Villarreal protestó un posible penalti sobre Cristian Álvarez y el Racing se quejó por una mano involuntaria de Fuentes desde el suelo dentro del área.
Lesión
La nota más negativa llegó mediada la primera parte. Luis Fernández hizo un mal gesto, se llevó la mano a la rodilla derecha y todos se temieron lo peor cuando tuvo que abandonar el terreno de juego. Perece que salvó los ligamentos y que la lesión se quedará en una rotura de menisco.
De ahí al descanso, Forlán puso a prueba a Toño con un gran disparo y Zigic quiso hacer lo propio con Barbosa, pero primero no llegó al centro de Munitis y poco después su remate se marchó rozando el poste.
Y llegaron los goles
Parecía que todo seguiría igual al ver la parada de Toño ante la llegada de Forlán nada más comenzar la segunda parte, pero pronto se adelantó el Racing. Rubén aprovechó a la perfección un centro de Cristian Álvarez a balón parado para poner el 1-0 de cabeza. Lejos de reaccionar, el Villarreal siguió viendo como el Munitis y Zigic se acercaban a Barbosa y continuó sin aprovechar las escasas ocasiones de las que contaba. Forlán no vió el pase al hueco para José Mari y, en la siguiente jugada, el Racing marcó el segundo. Garay centró de cabeza al área pequeña para que Colsa, con una virguería de espaldas y de medio chilena, pusiera el segundo en el marcador.
Pero el Racing acabó sufriendo unos minutos porque, con 2-0 a falta de diez minutos para el final, los de Portugal se confiaron, se olvidaron del último esfuerzo y vieron como Toño se convertía en el protagonista por momentos. Tras un aviso, Marcos no desperdició un gran pase de Tacchinardi y acortó distancias.. aunque ya era tarde para el Villarreal.
Fuente: Diario Marca