jueves, 26 de octubre de 2006

El Racing regresa vivo de Riazor

El Deportivo da primero gracias a un gol de penalti de Estoyanoff Pésimo partido de ambos equipos, que alinearon a todos sus suplentes.
El Racing deberá remontar el gol en contra de ayer en Riazor si quiere clasificarse para los octavos de final de la Copa del Rey. Un resultado favorable al Deportivo pero que deja abierta la eliminatoria hasta el partido de vuelta, en El Sardinero. Eso sí, siempre que el entrenador y los jugadores así se lo planteen, porque visto el partido de ayer hay muchas dudas sobre si a Miguel Angel Portugal y a sus jugadores les interesa continuar adelante en el torneo del 'k.o.' o por contra quedar eliminados a las primeras de cambios y centrarse única y exclusivamente en la Liga.

Con dos equipos conformados en su gran mayoría por jugadores no habituales, Deportivo de La Coruña y Racing saldaron el primer envite de la eliminatoria de dieciseisavos de final de la Copa con un pírrico 1-0. Todo ello gracias a la habilidad de Adrián para confundir el colegiado Fernández Borbalán, que decretó como pena máxima una inexistente falta de Scaloni sobre el joven jugador del Deportivo, y que transformó posteriormente Estoyanoff desde el punto de penalti.

Quizá esta jugada fue la única nota reseñable de un partido de escasísima calidad, jugado en su mayor parte al 'patadón' y que moría cada minuto en las constantes faltas -algunas de ellas excesivamente duras- por parte de los jugadores de ambos equipos. Dos datos valen para reflejar lo que fue el partido en su resumen. La única acción destacada en la que tuvo que intervenir el portero del Racing, Calatayud, fue para recoger el balón desde el fondo de su portería; y el primer disparo del Racing en el partido ocurrió en el minuto veinte de la segunda parte, en un lanzamiento de David Aganzo que salió por encima de la portería de Munúa. Esa, y otro lanzamiento de falta de Cristian Alvarez, fueron las únicas ocasiones del Racing durante los noventa minutos.

Aburrimiento

Ni Deportivo, ni Racing dieron ayer la talla. El aburrimiento se instaló en una grada en su mayor parte vacía y la afición se tuvo que conformar únicamente con las escasas gotas de calidad que ofrecieron Manuel Pablo y Estoyanoff con sus entradas por la banda derecha -que obligaron a Miguel Angel Portugal a tener que sustituir al joven lateral Cristian Fernández- los errores de la zaga santanderina y los intentos de unos y otros por llegar a las inmediaciones de las áreas rivales.

Cierto es que el Racing trató de jugar con orden y disciplina -como quiso destacar Portugal en la sala de prensa de Riazor- pero más verdad es que el equipo volvió a demostrar su incapacidad para crear juego y para llegar con criterio a la portería contraria. Balboa, en la banda derecha, y Serrano, en la izquierda, pasaron totalmente desapercibidos, y Juanjo y Aganzo estuvieron en Riazor porque así lo decían las hojas con las alineaciones: su presencia fue mínima.

El centro del campo, con Scaloni y Vitolo, sólo acertó en la destrucción, nunca en la construcción; y la defensa, con unas lagunas dignas de una reflexión conjunta.

Diario Montañés
Publicado por Librablue @ 7:18 | 0 Comentarios | Enviar

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