lunes, 23 de octubre de 2006
El Racing jugó su mejor partido de la temporada en Barcelona y se dejó empatar de la manera más inocente. Penalti y expulsión con el tiempo cumplido. Esas cosas ni mucho menos son reprochables al entrenador, esas cosas no se entrenan. Portugal no movió ni un ápice de lo que había ganado en Pamplona y el conjunto mejoró, «me voy satisfecho por la mejoría en el juego, porque el equipo ha crecido en orden, en disciplina, en confianza, en soltura. Al principio de la temporada es normal que haya algo de irregularidad pero con el tiempo se ve que el colectivo mejora», aseguró el entrenador en rueda de prensa. Cierto es que el equipo jugó muy diferente a otras veces, que se vio más ganas y más intención pero, al final, la historia acabó con un final infeliz: «Me voy con mala leche. El fútbol tiene estas cosas pero en una falta primero y en un saque de portería después, nos hemos complicado la vida y hemos dejado escapar dos puntos cuando mejor habíamos controlado el partido», añadió el técnico burgalés.
Preguntarle a un entrenador por las sensaciones que deja un partido así justo al terminar el encuentro, es 'atrevido', «sensación buena pero con enfado por los goles que nos han metido en los últimos segundos de los dos tiempos. Hemos tenido el partido controlado en todo momento salvo en esas dos jugadas aisladas. Han sido dos jugadas totalmente aisladas, pero que nos ha costado este resultado», manifestó el entrenador racinguista. Precisamente, esas dos jugadas no quiso valorarlas ni ponerlas nombre propio: «No quiero analizar los errores individuales de cada uno de los jugadores. El entrenador cuando saca a un jugador es porque cree que es el mejor para jugar en ese momento».
Para Portugal, durante el partido se jugó como él quería, «lo importante es que en la primera mitad hemos jugador bien con el control del balón y que en la segunda parte lo hemos hecho bien en el repliegue. Entiendo que el resultado debería haber sido mejor pero estoy satisfecho porque el equipo sigue creciendo».
El entrenador no se 'salvó' de la pregunta sobre su situación en el banquillo. «Mi próximo objetivo es el miércoles y entiendo que el resultado es lo que juzga a los entrenadores. Hemos crecido, hemos ganado en credibilidad y me guardo las soluciones a los fallos de hoy para mis adentros», concluyó el entrenador al mismo tiempo que comentaba no sentirse «presionado» por los rumores que circulan.
Diario Montañés