martes, 26 de septiembre de 2006
Sólo uno de los saques de esquina llegó al 'nueve', que lo convirtió en gol.
El gol que dio el empate al Racing en su visita al Nou Estadi de Tarragona llegó tras un córner. Munitis, desde la derecha, puso un balón medido a Zigic que, en la frontal del área pequeña y aprovechando su envergadura, cabeceó al fondo de la portería de Bizzarri.
La jugada es muy simple, sobre todo si hay alguien capaz de llegar con el balón al área desde la esquina -parece evidente que cualquiera que juegue a este deporte puede hacerlo- y se cuenta con un futbolista de 2,02 metros de altura que tiene su fuerte, como parece lógico, en el juego aéreo.
Bueno, pues pese a todo esto, el Racing se empeñó en Tarragona en desaprovechar esta posibilidad de llegar a la portería del conjunto rival, en este caso el Nástic, de la manera más rápida. El equipo de Miguel Ángel Portugal se empeñó en desaprovechar los saques de esquina con que contó en el partido del domingo. Salvo en el que logró el gol, el conjunto santanderino se empeñó en sacarlos en corto, en convertir un acceso directo al área, en lo que algún técnico avezado denominó 'gilicórner'. En definitiva, que el Racing optó por desperdiciar varias posibles ocasiones para marcar un gol.
Hasta en tres ocasiones los jugadores del Racing, en concreto Melo y Munitis, sacaron un córner en corto, y en todos los casos, el balón acabó en poder del conjunto rival sin que los cántabros tuvieran la posibilidad de explotar sus recursos ofensivos.
Zigic, que ayer cumplió 26 años de edad, se cansó de esperar en el punto de penalti a que le llegara algún balón desde las bandas. No los recibió apenas como fruto de alguna jugada. Y Tampoco recibió muchos desde las esquinas. Sólo uno llego a su cabeza, el que acabó convirtiendo en el gol que permitió al Racing sumar el primer punto de la temporada.
Diario Montañes