lunes, 25 de septiembre de 2006

Por los pelos

El Racing sumó ayer el primer punto de la temporada al empatar en Tarragona ante el Nástic gracias a losdos goles marcados por el serbio Nicola Zigic.
El Racing se examinaba ayer ante el Nástic y no pasó de un aprobado ramplón. Sacó un puntito, quizá merecido, y marcó dos goles, pero no fue suficiente como para que la nota fuera más alta. Y es que el resultado, conseguido en el último suspiro y a la heróica, no puede maquillar un juego pobre y deslabazado, falto de ideas y nulo en casi todas sus facetas, en definitiva, el juego que el equipo de Miguel Ángel Portugal había practicado en los tres primeros partidos de Liga y que ayer, para no faltar a la costumbre, volvió a repetir. Pero, pese a todo se sumó un puntito, que no es poco tal y como están las cosas.

Salvando las diferencias, evidentes por otra parte, el partido de ayer comenzó con unos tintes muy similares al de hace siete días contra el Barcelona. Los hombres de Portugal comenzaron haciendo las cosas más o menos bien. Buscaron abrir el campo, con Balboa y Melo muy activos, y colocar balones al área para que un Zigic algo más entonado pudiera rematar. Atrás, mientras tanto, reinaba la tranquilidad. A todo esto, el rival, el recién ascendido Nástic, se limitaba a moverse por el centro del campo y a dejar morir en esa zona casi todas sus jugadas ofensivas.

Pero, como por arte de magia, un partido que el Racing tenía más o menos controlado, sin ocasiones de gol en su haber, pero controlado, pasó a convertirse en una nueva estación del 'Vía Crucis' particular de los santanderinos.

A nada que los catalanes apretaron, el equipo de Portugal se descompuso. Dos contras rápidas del Nástic sirvieron para que la apacible tarde que estaban pasando los defensas verdiblancos cambiara radicalmente. Los nervios afloraron y, como suele ocurrir en estos casos, los errores fueron apareciendo. Despejes fallidos, balones mal controlados, huecos enormes vamos, todo lo que Portugal debe mostrar a sus jugadores cuando repasa los errores de un partido en las sesiones de vídeo.

Este desconcierto, al que se unió la inoperancia del centro del campo, fue aprovechado por los jugadores tarraconenses, que perdieron la vergüenza y comenzaron a buscar con intensidad la portería de Calatayud que, para hacer que las similitudes con el partido contra el conjunto culé fueran completas, emuló a su compañero Toño y 'cantó' en un disparo de Cuéllar desde la frontal del área que, aparentemente, no tenía demasiado peligro.

El gol acabó de descomponer a los jugadores racinguistas que se vieron completamente superados por los del Nástic que, sin hacer un juego especialmente brillante, tenían a los cántabros a su merced.

Pero, tras el descanso las cosas cambiaron. Y la culpa de que esto fuera así la tuvo, como no, el gol. Un balón sacado desde atrás por Oriol con un patadón que llegó a Munitis acabó en poder de Zigic que, con tranquilidad, batió a Bizzarri con un disparo suave y colocado. Era el primer gol del serbio con la camiseta del Racing y, lo que es más importante, el primero del equipo de Portugal en la presente campaña.

Si antes el tanto de Cuéllar llevó el nerviosismo a las filas del equipo cántabro, con el de Zigic las cosas cambiaron. No es que los locales se vinieran abajo, lo que ocurrió es que vieron como hasta un equipo tan pobre en ataque como el Racing era capaz de ponerles contra las cuerdas en el marcador.

Pero se trataba sólo de un espejismo. El Racing, quizá alucinado por ver como en su casillero ya había un gol, volvió a las andadas, es decir, a las imprecisiones, a los fallos defensivos a todo lo que le había llevado a ser colista de Primera. Y tanto se metió en el papel que mejor sabe desempeñar, el de equipo perdedor, que pronto vio como su rival se volvía a poner por delante en el marcador gracias a un gol de Portillo, que había entrado al terreno de juego apenas unos minutos antes.

La cosa parecía sentenciada, pero no lo estaba. El Nástic dispuso de alguna buena ocasión para marcar el tercer gol, pero no llegó. Si lo hizo el segundo del Racing. Cuando el árbitro dudaba si pitar o no el final del partido, el equipo cántabro forzó un córner que, sacado por Munitis, cabeceó Zigic al fondo de la portería de Bizzarri.

Ahora si estaba el partido acabado. El examen había terminado y el Racing consiguió un aprobado pobre, aunque suficiente para que jugadores y técnico dispongan de una semana algo más tranquila a la espera de la reválida que el próximo fin de semana tendrán en El Sardinero.

Diario Montañés
Publicado por Librablue @ 7:21 | 0 Comentarios | Enviar

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