martes, 19 de septiembre de 2006
Francisco Pernía, presidente de la entidad, mantuvo ayer una conversación con Miguel Ángel Portugal para analizar todo lo ocurrido en el inicio liguero.
Preocupante, sí, pero no definitiva. Esta es, en esencia, la sensación existente entre los responsables del Racing respecto a la situación en que se encuentra el equipo después de haber jugado las tres primeras jornadas del campeonato liguero y de haber cosechado otras tantas derrotas, lo que le ha llevado a ser el colista de Primera.
Ayer mismo, el presidente de la entidad, Francisco Pernía, mantuvo una charla con el entrenador de la primera plantilla, Miguel Ángel Portugal. En esta conversación, ambos responsables analizaron de forma pormenorizada la situación del equipo tras las tres primeras jornadas del campeonato.
Una de las conclusiones a las que llegaron, quizá la más relevante, fue que aún se está a tiempo para enderezar el rumbo del equipo.
Se han jugado sólo tres partidos del campeonato y pese a que los resultados han sido en todos los casos adversos, hay que pensar que perderlos entraba dentro de la lógica si se tiene en cuenta el carácter modesto del Racing. En cualquier caso, también quedó claro en esta conversación que la verdadera liga del equipo comenzará el próximo domingo, cuando el conjunto santanderino visitará el campo del Nástic de Tarragona, uno de los rivales directos del equipo verdiblanco en la lucha por el gran objetivo de la temporada que, como siempre, no es otro que continuar en primera un año más.
Quizá lo más preocupante sea por un lado, la sequía goleadora, y, por otro, las facilidades que se da a los rivales para que marquen.
Respecto a lo primero, en el club racinguista confían plenamente en su flamante fichaje, Nicola Zigic. Pese a que su debut contra el Barça no fue ni mucho menos brillante hay que tener en cuenta que él es principalmente un rematador y que apenas le llegaron balones en buenas condiciones como para obtener algún resultado positivo.
En relación a los goles encajados, los responsables del Racing consideran que se han dado facilidades, sobre todo en el encuentro contra el Barcelona. Ante los catalanes, dos de los goles encajados fueron fruto de sendos errores de los jugadores racinguistas, un regalo demasiado importante cuando el rival que está enfrente es todo un Barcelona.
Con calma
Pese a todo, en el Racing mantienen la calma y esperan que ante el Nástic tanto la actitud del equipo, como su acierto, den un giro de 180 grados para poder abandonar el puesto de farolillo rojo de la tabla clasificatoria. Y es que la distancia que separa a los cántabros de los equipos que están colocados inmediatamente por delante de ellos en la clasificación es mínima, sólo un punto, por lo que consideran que se colista en estos momentos es algo casi anecdótico.
Diario Montañés