Nicola Zigic será hoy el centro de todas las miradas en El Sardinero. No será complicado localizarle sobre el terreno de juego. Su 2.02 de altura le delata. Sobre el serbio, presentado como nuevo jugador del Racing esta misma semana, recae buena parte de la responsabilidad goleadora de un equipo que, hasta el momento, ha tenido en ese aspecto sus mayores problemas. No los únicos, pero sí los que quizá son más trascendentes.
El jugador balcánico se convertirá en la referencia atacante para el resto de sus compañeros. Y es que, al margen de sus anunciadas cualidades técnicas, el jugador incrementa notablemente la capacidad de remate del conjunto de Portugal, sobre todo en lo que a balones aéreos se refiere.
Esta circunstancia no le ha pasado inadvertida al técnico del Barcelona, Frank Rijkaard, que tiene claro que para frenar al 'gigante' de la Liga la defensa azulgrana deberá «evitar que le lleguen balones».
«La cuestión principal no es cómo defenderlo a él sino prestar atención para que no le puedan centrar el balón», apuntó Rijkaard, quien considera que un jugador de más de dos metros y 90 kilos de peso se vuelve muy difícil de parar cuando entra en contacto con la pelota.
Y precisamente el suministro de balones al delantero serbio será una de las ocupaciones tanto de los hombres que hoy coloque en ambas bandas Portugal, previsiblemente Melo, por la izquierda, y Balboa, por la derecha, como del que será su acompañante en la línea de vanguardia, Pedro Munitis. Si siempre son importantes los centros desde las bandas, a partir de hoy, para el Racing adquieren la consideración de trascendentales. Y es que no todo el mundo puede presumir de tener un delantero centro de más de dos metros.
Fuente:
El Diario Montañés