Al final, el partido del Racing contra el Barcelona se jugará el domingo a las 20 horas. Pese a que Audiovisual Sport, poseedora de los derechos televisivos, había planeado el partido para mañana con el beneplácito de los dos clubes, la Liga de Fútbol Profesional ha impuesto su criterio para obligarles a enfrentarse en la jornada dominical. La medida ha caído como un jarro de agua fría en las oficinas del Racing, que considera que la decisión de la Liga le perjudica de forma grave, cifrando las pérdidas en una cantidad que oscila entre los 120.000 y los 180.000 euros, según reconoció el presidente de la entidad, Francisco Pernía.
El Racing, «después de haber intentado aplicar, por todos los cauces diplomáticos posibles, la práctica habitual en la fijación de los horarios, y tras haber agotado todas las vías legales a su alcance», ha aceptado la decisión de la patronal de los clubes con la única intención de «evitar situaciones esperpénticas» que, a su juicio, podrían dañar «de forma flagrante la imagen del Racing y del Barcelona, en particular, y del fútbol español, en general», ya que reunir en El Sardinero a los jugadores de los dos equipos y a todos los aficionados en la jornada de mañana, «fecha en la que por ley se podría disputar este partido», y no contar con la presencia de los árbitros, cuya convocatoria depende de la LFP, «sólo iría en contra del buen orden deportivo, causando un perjuicio aún mayor».
«Gravísimo perjuicio»
La decisión tomada por la Liga de hacer que el partido entre cántabros y catalanes se dispute el domingo causará, según ha manifestado Pernía, un «gravísimo perjuicio» tanto al Racing, como a la ciudad de Santander y a la comunidad de Cantabria. Y es que, según el responsable del club verdiblanco, la diferencia de aficionados que acudirán a ver el partido dependiendo de si éste se juega el sábado o el domingo es considerable, lo que tendrá una importante repercusión en el sector hostelero. Por eso el Racing anuncia el inicio de las actuaciones legales necesarias para paliar los daños y perjuicios creados por la LFP. «Anunciamos -dice el club santanderino en un comunicado-, tal y como hemos hecho saber a la Liga Nacional de Fútbol Profesional, que los servicios jurídicos del Real Racing Club van a reclamar a la LFP el resarcimiento de los daños y perjuicios causados por una decisión carente de fundamento legal alguno y tan perjudicial para la imagen y la economía del Racing, de Santander y de Cantabria».
Asimismo, el Racing ha solicitado la convocatoria, «con carácter de urgencia», de una asamblea general de la LFP para tratar esta situación que, a su juicio, «crea un precedente muy grave para los intereses de los clubes, que son, en definitiva, los que conforman la propia Liga».
La «sinrazón» de la Liga
El Racing, que se considera una víctima «de esta incomprensible situación», pide disculpas a los aficionados, así como al Barcelona, «al que consideramos, igualmente, parte agraviada de la sinrazón de la LFP, y a sus seguidores».
Una de las medidas puestas en marcha de forma inmediata por el Racing ha sido la apertura durante las jornadas de hoy y mañana de la taquilla número 10 de El Sardinero para devolver el importe de las entradas que no puedan ser utilizadas en la jornada del domingo. El Racing «aplicará todos los medios humanos y técnicos que tiene a su disposición» para tratar de causar el menor perjuicio posible a los aficionados. La taquilla 10 de El Sardinero atenderá, exclusivamente, estas reclamaciones en la jornada de hoy, viernes, y de mañana, sábado, en horario matinal de 11 a 14 horas y vespertino, de 18 a 20 horas.
Fuente:
El Diario Montañés