Miguel Ángel Portugal aguarda con más ganas que nervios el inicio de la Liga, que en su arranque enfrentará mañana en El Sardinero al Racing con el Atlético de Madrid. El técnico no se anda con misterios: mantendrá al once que ha ido confeccionando a lo largo de los partidos de pretemporada para plantar cara al conjunto colchonero, aún en rodaje.
El entrenador aguarda este encuentro, que, por otro lado, supondrá su estreno en Primera División, «con muchísima ilusión». «Es un partido muy atractivo para el equipo y para la afición, una buena manera de empezar el campeonato y demostrar que estamos en disposición de hacer una buena campaña».
Pero, ¿cuáles son los objetivos que se ha marcado Portugal? «Nuestro objetivo, desde el primer momento, es estar en la zona cálida de la tabla y luego, si se puede hacer algo más, pues hacer algo más. En principio, se trata de no tener problemas de ansiedad ni de sentirnos presionados por que estemos por debajo. Si conseguimos que nuestra posición se mantenga ahí, en una zona intermedia, será una buena campaña».
A la espera de que lleguen los últimos refuerzos -el técnico daría por cerrado el equipo con un delantero-, el Racing ya tiene su alineación. Se ha ido perfilando durante toda la pretemporada y en los últimos entrenamientos ha quedado plenamente confirmada. Salvo sorpresa, Toño será el portero, ayudado por una defensa de cuatro, veterana y experimentada, con Pinillos, Oriol, Alfaro y Luis Fernández. Una segunda línea de cuatro hará pasar a mejor vida el doble pivote: Cristian Álvarez y Melo serán los extremos y Vitolo y Colsa los medios centros. Delante, además de que no hay mucho donde elegir, está bastante claro: Munitis y Juanjo. Con esos hombres, el nuevo míster intentará aprobar la eterna asignatura pendiente del Racing: el gol. El argentino Cristian, junto con los cántabros Luis Fernández y Pedro Munitis, cargará con la responsabilidad de obtener el máximo rendimiento de las faltas.
Sin secretos
Portugal asegura que no es amigo de los secretos a la hora de componer su equipo. «No tengo nada que ocultar. A veces pueden faltar dos o tres nombres, pero por las dudas que pueda tener. No soy de las personas que están hasta el último momento pensando si van a poner a éste o al otro. Tampoco este rival nos a mirar a nosotros como si fuésemos el Madrid o el Barcelona; no va a estar muy pendiente de nosotros».
Tiene razones poderosas para no hacer «cambios traumáticos». «Si hemos estado trabajando con una gente durante toda la pretemporada, pues en principio vamos a contar con ésa, que es la que más ha trabajado en el sentido táctico y en el desarrollo de los encuentros que yo quiero, y ésa va a ser la base».
Tampoco el contrincante va a condicionar su estrategia. El hecho de que continúe «ensamblando» a sus piezas juega a favor de los de casa. «Como casi todos los equipo, menos el Barcelona, tiene problemas para hacer ese fútbol suelto, ese fútbol desenvuelto, rápido. Es algo lógico a estas alturas de temporada y creo que es bueno que venga ahora, antes de que estén completamente ensamblados».
Fuente:
El Diario Montañés