martes, 13 de junio de 2006

Marcano y Cagigas volvieron a enfrentarse por el Racing

Cagigas propone que el Parlamento encargue una auditoría del club
El portavoz del PP acusa al Gobierno de querer «tapar los trapicheos» y Marcano le replica que su objetivo es que la entidad deportiva «desaparezca»

La interpelación del Partido Popular sobre los criterios que movieron al Gobierno regional a «adelantar» los recursos para que el Racing hiciese frente a sus créditos con Caja Cantabria, dio pie ayer en el Parlamento al enésimo enfrentamiento entre el Ejecutivo y la oposición sobre el tema.

Al final, nada nuevo, una tímida propuesta por parte del portavoz popular, José Antonio Cagigas, sobre la posibilidad de que el Parlamento encargue una auditoría del club, que se sumó a su tenaz reclamación de documentos de las actuaciones del Gobierno en el Racing. Por parte de Francisco Javier López Marcano, la voz del Ejecutivo en esta ocasión, tampoco hubo muchas novedades y, aparte de un repaso de cifras y fechas, centró su discurso en atacar a su oponente dialéctico.

La interpelación fue la excusa perfecta para que ambas partes pudieran lanzarse los trastos a la cabeza sin nuevos argumentos. Cagigas, que sigue tras 'los papeles' del Racing, aludió a «secretos», «trapicheos» y hasta «tropelías» en la actuación del Gobierno regional, que en su día incluyó la compra del club y, posteriormente, su venta a los actuales dueños. Estas acusaciones quedarían probadas, a su juicio, por la excesiva demora en la entrega de la información.

El parlamentario del PP sacó la lista de subvenciones efectuadas al Racing por los actuales responsables regionales hasta sumar 45 millones de euros invertidos «en pagar favores o arreglar problemas de amigos».

Un regalo

Insistió en que a los actuales propietarios se les ha «regalado» el club si se les ha adelantado el dinero para cancelar todos los créditos que éste tenía suscritos. Cagigas preguntó finalmente si se actuaría del mismo modo con otra empresa privada de la región y también por el modo en que encajaba el pretendido «mensaje regionalista» del Racing con la forma en que se está dirigiendo, «desde Madrid».

Marcano, por su parte, se confesó perplejo por «el discurso catastrofista» de Cagigas, a quien tildó de «ave de mal agüero» antes de asegurar que la verdadera intención del representante del PP es «que el Racing desaparezca».

Defendió, como no podía ser de otro modo, la actuación del Gobierno para «salvar una parte importante de nuestro patrimonio intangible», en referencia al Racing, antes de asegurar que volvería a actuar del mismo modo ante otros proyectos deportivos que corriesen idéntico riesgo, como dijo que lo hizo en su día el PP con el Balonmano Cantabria o el propio club de fútbol.

Afirmó que era necesario liberar los créditos para sanear la economía del Racing y que si se decidió pone el club en manos de los actuales dirigentes fue porque presentaron «el único proyecto creíble, viable», que puede colocar a la entidad «en una posición sólida».

En el siguiente turno, Cagigas interpretó el hecho de adelantar las ayudas de los próximos once años comprometidas al club como una forma de dejarlo sin subvenciones y abocarlo al descenso de categoría.

Después de exigir una vez más «la documentación», propuso una auditoría del club, encargada por el Parlamento y no por el Gobierno, ya que recordó que el propio presidente Regional, Miguel Ángel Revilla, manifestó que los dictámenes dan la razón a quien los paga.

El consejero replicó acusando a Cagigas de «irresponsabilidad» por no acudir a los tribunales, «como había amenazado», por esas supuestas irregularidades cometidas por el Gobierno en el Racing. «No se preocupe, llegarán los papeles», añadió Marcano, para repasar seguidamente la lista de subvenciones, cuyas cantidades no ascienden, aseguró, a las de la oposición.

Fuente: Diario Montañes
Publicado por Castrenyo @ 10:10 | 0 Comentarios | Enviar

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