El Racing B sumó otros tres puntos ante el campeón del grupo II de Segunda División B. Los salmantinos no demostraron en este encuentro el motivo por el cual son los campeones del grupo, ya que además de no crear excesivo peligro sobre la meta de Trevi, se mostraron muy marulleros, en un partido que debió de ser de guante blanco y en el que se presumía que los dos equipos iban a ofrecer un buen espectáculo futbolístico. Sólo el Racing creo jugadas de calidad y los de Ángel Viadero fueron más incisivos de cara al gol.
El primer susto para los charros llegó tras una jugada de Didi por la banda derecha y que paró Felip, con autoridad. Sin embargo, fueron los castellano-leones los que se adelantaron en el marcador, en el minuto tres de juego, tras un fallo de la zaga local, que Jorge, muy atento, se encargo de transformar en el cero a uno.
A partir de este instante el filial racinguista estiró sus líneas y jugando por las bandas hizo mucho daño a la zaga visitante. En una de estas incursiones de Didi, Camino, pudo empatar tras cabecear, pero el delantero local, envió el esférico fuera.
El empate
Al filo del descanso, Pastor, uno de los hombres destacados de los racinguistas, conseguía el empate al hacerle un sombrero al meta visitante. Poco tarde en llegar el segundo gol cántabro, justo dos minutos después, era Julio Abando, el que envió una potente volea desde fuera del área, que el Felip, pese a estirase, no llegó al balón, que se coló entre el meta salmantino y la base de su poste izquierdo.
Los visitantes, tuvieron una buena ocasión para igualar la contienda, en un tiro del ex racinguista Arpón, cuyo disparo salió un tanto desviado. En el minuto 39, pudo Camino incrementar la cuenta local, tras un buen pase de Aitor, pero cuando el delantero racinguista se disponía a rematar un defensa lo empujó lo suficiente para que no pudiese anotar el que podía haber sido el tercer tanto de los de Viadero. Las últimas ocasiones antes del descanso tuvieron de nuevo a jugadores del Racing B como protagonistas. Primero a Pastor, que cabeceó alto, y luego de Julio Abando, que intento batir al meta salmantino sin éxito.
En el segundo tiempo, el partido bajó muchos enteros, ya que ambos equipos bajaron en su rendimiento. Los locales, quizá fruto del gran esfuerzo realizado a lo largo de la primera parte. Sus rivales, guardandose de sanciones y lesiones de cara a la fase de ascenso. El colegiado se erigió en uno de los grandes protagonistas del encuentro al mostrar nada menos que trece cartulinas amarillas.
Juego sucio
Los visitantes en este tiempo se mostraron muy marulleros e, incluso, excesivamente leñeros, hasta el punto que varios jugadores locales quedaron muy marcados por sus duras entradas, casos de Abando y Didi. Pese a que el ritmo del partido había bajado mucho en este periodo de juego, todavía el Salamanca pudo haber conseguido algún tanto, primero en una oportunidad en la que Miku se quedó sólo ante Trevi, pero el lebaniego se adelantó y luego en disparo de Jorge que acabó dando en el poste derecho del meta cántabro.
Los últimos minutos fueron un constante cambio de jugadores para perder tiempo. En este encuentro hizo su debut en Segunda B el jugador del juvenil B, Mario Ortiz, que en los cuatro minutos que estuvo sobre el terreno de juego apenas tuvo tiempo de demostrar sus cualidades.
Fuente:
El Diario Montañés