miércoles, 26 de abril de 2006

Yosu, el salvador

Cuando el lunes le dieron a Nando Yosu el recado («que tienes que salvar al Racing»), el veterano técnico se encogió de hombros y dijo «creo que es posible». Si por algo se ha caracterizado la andadura de este hombre en el club, aparte de por su capacidad de obrar maravillas con equipos hechos un guiñapo, ha sido por su buena disposición, porque no es poco lo que le ha caído encima.

En barrena

Yosu hereda un Racing que ha entrado en barrena hace ya muchas jornadas. El equipo ocupa el puesto décimo sexto, empatado con el siguiente clasificado, el Mallorca, y a un solo punto de la frontera del descenso. Eso, en cuanto a la situación en el campeonato. En lo que se refiere al Racing que tiene entre manos, la cosa aun está peor: no es sólo que la defensa esté floja y la delantera no acierte, es que a los jugadores les da igual, salvo honrosas excepciones. Hacía tiempo que no se veía en El Sardinero una estampa tan patética como la del pasado domingo frente al Getafe, con once jugadores totalmente perdidos sobre el campo. Para más inri, el margen con que cuenta el técnico es mínimo, sólo cuatro partidos.

¿Y qué partidos! Con rivales como el Real Madrid, el Osasuna y el Villarreal, no hace falta ser un lince para entender que al cuadro montañés le va media vida en la visita que realizará al Málaga este fin de semana.

Y van cuatro

Con ésta serán cuatro las ocasiones en que el Racing, con el agua al cuello, ha recurrido al entrenador de Munguía para pedir lo imposible. Su mejor aval es que en las tres anteriores lo consiguió.

En la campaña 1995-96, Nando Yosu ocupó la plaza que dejó vacante Vicente Miera después de echar la lengua a paseo y hacer una crítica a los cántabros que no sentó muy bien. La liga andaba por su ecuador y el Racing estaba por la zona que tan bien conoce: en el puesto 17 (ese año hubo 22 equipos en Primera). La 'Operación Yosu' se saldó con unos números bastante buenos para lo que acostumbra el conjunto santanderino: seis triunfos, ocho empates y otras tantas derrotas. Dicho de otro modo, acabó décimo séptimo y mantuvo la categoría. Misión cumplida.

'El Brujo de Munguía'

El siguiente encargo le llegó en la temporada 1997-98. Yosu se sentó en el banquillo todavía caliente de Marcos Alonso. Se puede decir que su predecesor había concluido su ciclo en el club y su sistema ya no rendía como antes. Manos a la obra con un Racing décimo sexto (la liga volvía a tener 20 equipos), y diez partidos por delante. 'El Brujo de Munguía' sacó la varita mágica y obtuvo unos resultados muy buenos: cuatro victorias, dos empates y cuatro derrotas. Salvados.

En el campeonato 2004-05, Yosu sucedió a Lucas Alcaraz al frente de la plantilla verdiblanca. El granadino no daba más de sí, el Racing estaba en puesto de descenso (18º), y ya se estaba jugando la vuelta. ¿Todo perdido? Ni mucho menos. Los registros de Yosu fueron magníficos: aunque sufrió siete derrotas, sumó otros tantos triunfos y dos empates. El Racing, décimo sexto y otro año con los mejores.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 14:28 | 0 Comentarios | Enviar

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