lunes, 24 de abril de 2006

La grada dicta sentencia

«¿Manolo vete ya!», dijo ayer la grada de El Sardinero. Y Manolo obedeció. Nunca hasta ese momento se había pedido abiertamente la cabeza del técnico que, pese a la trayectoria errática del equipo, seguía contando si no con el apoyo sí con el cariño de buena parte de la afición.

Ni siquiera los responsables del club santanderino salieron librados de las críticas del respetable, que pidió, eso sí, sin mucho convencimiento, su marcha. «¿Directiva, dimisión!», gritaron algunos.

Pero el Racing que ayer saltó al campo no hizo demasiado por salvar su pescuezo, el del uno y el de los otros, de la guillotina. Al contrario. Nadie hubiese sido capaz ayer de adjudicar el papel de cada equipo (uno sin nada que perder; otro con la supervivencia en juego), por lo visto en el campo.

Por poner una comparación, Pernía, el defensa del Getafe, demostró más garra él solo que todo el Racing, que actuó con una pachorra tal que cualquiera diría que estaba en un partido de solteros contra casados después de la ronda de pacharán.

De alguna forma, el público se lo olía, y ni regalando las entradas se logró consumar ese lleno que se venía anunciando durante toda la semana. Es más, las 17.823 personas que acudieron a El Sardinero, probablemente con toda la intención de apoyar a su equipo en un trance complicado, acabaron pitando y agitando pañuelos por la indolencia de los jugadores en el campo.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Castro2 @ 14:15 | 0 Comentarios | Enviar

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