El Racing de Santander hizo un gran partido en Anoeta, pero a pesar de ello sucumbió en uno de los pocos errores que tuvo a lo largo de los 90 minutos, cuando un misil de Mark González se alojó en la portería de Aouate a 15 minutos del final y supuso un castigo demasiado severo e inmerecido para un equipo cántabro que mereció la victoria.
El conjunto santanderino tenía muy claro su estrategia de partido y la desarrolló desde el pitido inicial.
Con una clara vocación defensiva y de desgaste cedió la iniciativa a los donostiarras, buscando ponerles nerviosos si no encontraba rápido un gol, para esperar luego sus oportunidades en algún contraataque.
Oriol tuvo que sufrir su particular calvario en esta Semana Santa, porque desde algunos medios locales se había recordado en días anteriores la lesión de Mikel Aranburu en el partido de ida y el central catalán fue pitado y presionado en cada balón que se jugaba. Felipe Melo en los primeros minutos fue el encargado de monopolizar el juego ofensivo de su equipo y gozó incluso ya de una primera ocasión de gol en el minuto 11, cuando recibió un balón de Serrano en el área grande y disparó con mucho convencimiento, pero Riesgo adivinó su intención y desvió a saque de esquina.
El conjunto local estaba bloqueado y ello lo aprovechó el Racing para seguir llegando con cierto peligro y dominando el juego.
Así unos minutos después Damiá combinaba con Antoñito, cuando éste se encontraba en una posición muy peligrosa para la Real, pero el ex jugador del Sevilla no se esperaba ese balón y desperdició una ocasión que pudo haber sido el uno a cero para su equipo.
A medida que fue transcurriendo la primera parte, la Real se sacudió el nerviosismo y apoyada por un público que no cejó de animar en ningún momento, comenzó a llevar peligro a la portería de Aouate.
En el minuto 25 una salida en falso del guardameta israelí estuvo a punto de costarle muy caro a su equipo, pero en esta ocasión el espigado Morten Skoubo demostró una vez más que, a pesar de su 1,93 de estatura, el juego de cabeza no es su fuerte y erró un claro remate de gol.
El delantero realista lo intentó unos minutos después en la que puede considerarse la más clara oportunidad de gol del primer tiempo.
Nihat entregó un balón con el pecho dejando el camino expedito para su compañero de equipo, aunque éste no estuvo fino y fue arrinconado con mucha habilidad por Pablo Alfaro, que evitó lo que pudo ser un susto de los grandes para el Racing.
Antes del descanso el conjunto cántabro volvió a meter miedo a la sufrida afición local que este temporada no gana para sustos, tras un balón que le robó con mucha habilidad Felipe Melo a López Rekarte y que luego dejó en excelente posición de disparo a Matabuena, pero el jugador de Santander disparó horrible y malogró otra gran oportunidad de marcar, en un partido que no fue pródigo en ellas.
Tres minutos antes de que los jugadores se retiraran a los vestuarios, se produjo la mejor acción conjunta del Racing, en un fulgurante contraataque conducido por Antoñito y Matabuena que llegó a Serrano y el duro disparo del delantero gerundense se marchó rozando el larguero.
A los 20 segundos de la reanudación llegó la clara ocasión de Melo en un cabezazo poderoso, tras superar la marca de Ansotegi, que se escapó por milímetros cuando Riesgo estaba ya batido.
La cara del guardameta local fue muy ilustrativa del miedo que pasó la Real en esta ocasión.
Cuando mejor lo estaba haciendo el equipo de Santander llegó el mazazo del gol realista, que significó la victoria para su equipo.
Xabi Prieto, uno de los jugadores más habilidosos de toda la Primera División retuvo un balón en el córner, cedió de tacón a López Rekarte y este vio a lo lejos a Mark González, que con el fusil que tiene en su pierna derecha marcó un golazo tremendo que además puede suponer la permanencia para su equipo.
Los postreros intentos del Racing, con más corazón que cabeza, ya no alterarían el resultado y el conjunto cántabro se queda ahora a un solo punto del descenso y con la obligación de hacerse fuerte en El Sardinero si quiere estar el próximo año en la Liga de las Estrellas.
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Alerta