Que el Racing atraviesa una situación delicada no se le escapa a nadie y ello se trasmite en los entrenamientos y en el día a día del equipo.
Ayer, durante la sesión preparatoria, los aficionados que se dieron cita en las instalaciones de La Albericia seguían exponiendo sus cábalas sobre lo mejor para el equipo, si bien todos coincidían en comentar que el equipo ha ido de más a menos y que a corto plazo tiene dos importantes finales ante el Barcelona y la Real Sociedad.
El técnico Manolo Preciado preparó el habitual trabajo de los jueves dando rienda al habitual partidillo del que se pueden extraer algunas conclusiones de cara a una posible formación.
Al técnico no le gustó el comportamiento de su equipo en el último partido y desde el lunes ha querido inculcar a los jugadores la impronta que tan buenos resultados le ha dado en algunas fases de la campaña: agresividad y presión al rival para jugar a lo practico y no a lo bonito.
La 'revolución' anunciada se dejó notar en las dos formaciones que dispuso el técnico, aunque no sería la primera vez que se juega al despiste y a la hora de la verdad, el día del partido, la sorpresa suele ser mayúscula.
Cinco cambios
Los datos que se desprenden de la sesión de ayer indican que puede haber jugadores 'sacrificados' por los últimos encuentros. y que los cambios, en el once inicial, pueden llegar a cinco.
Por lo visto en La Albericia Antonio Tomás, que cayó lesionado en un lance del entrenamiento con Matabuena, Casquero, Jonatan y los centrales Garay y Pablo Alfaro pueden salir del once inicial para el domingo.
Preciado podría apostar por una formación revolucionaria compuesta por Aouate en la portería, con Pinillos y Ayoze en los laterales, Oriol y Mora en el centro de la defensa, con Vitolo y Matabuena por delante y una línea de tres con Damiá, Melo y Serrano para enlazar con Antoñito en punta de ataque. Esta formación, con algunos cambios y con vuelta al sistema 4-2-3-1 es la que más fuerza cobra a la vista de las modificaciones introducidas por el técnico en el ecuador de la sesión.
Manolo Preciado cambió de peto a la mayoría de los jugadores, pero al final tan sólo sustituyó a tres futbolistas de la formación ideal. Dio entrada en el centro de la defensa a Garay y Pablo Alfaro en lugar de Oriol y Mora, mientras que en la zona central el sustituido fue Melo por Juanjo.
Queda la duda de Antonio Tomás, que después de la entrada de Matabuena se tuvo que retirar para ser atendido por los servicios médicos. Después de la ducha el canterano comentaba que era un golpe fuerte con una ligera torcedura de tobillo. Habrá que esperar a conocer la evolución de la dolencia para saber si podrá estar en la convocatoria.
Más combatividad
En el entrenamiento se puso de manifiesto que las sesiones de reflexión que han tenido durante la semana los jugadores y cuadro técnico ha dado al equipo nuevos bríos. Las exigencias de Preciado a sus hombres fueron en un tono más intenso y el comportamiento de los jugadores también se plasmó como más combativo.
Todo parece indicar que después de la actuación de La Coruña el colectivo racinguista quiere demostrar que ha tocado fondo y volver por la senda de ser un equipo aguerrido y sabiendo a lo que juega con sus defectos y virtudes. Los aficionados van a estar con el equipo pero éste tiene que mostrar todo su carácter.
Fuente:
El Diario Montañés