lunes, 27 de marzo de 2006
Manolo Preciado planteó el partido de forma diferente en cada período, pero la carencia de gol le llevó al fracaso
A pesar de intentarlo a Manolo Preciado le cuesta mucho dejar contenta a la parroquia de su equipo. Ayer, en la primera parte, el equipo comenzó el partido con una formación mas conservadora, teniendo en punta sólo a Antoñito y con un sistema, para los amantes de las tácticas, de 4-1-4-1.
Las cosas no funcionaron de acuerdo a los deseos del técnico, ya que el rival tuvo varias ocasiones para adelantarse en el marcador, por lo que mandó calentar a Melo y Pinilla, los dos sacrificados de la formación inicial.
Esta medida antes de llegarse al descanso pareció agradar a parte de la afición que deseaban equipo más ofensivo, a pesar de los peligros que ello entrañaba. En la segunda parte se quedaron en el vestuario Antonio Tomás y Regragui. Sus puestos fueron para Melo y Pinilla y el sistema se transformó en un 4-4-2. Dos delanteros sobre el césped. Un equipo más ofensivo pero con una gran distancia entre la linea media y los hombres de punta, por lo que la solución tampoco fue buena y los aficionados comenzaron a mostrar su descontento. Está claro que en esto de los planteamientos y de la forma de jugar es difícil dar gusto a todos y acertar de cara al gol.
EL DIARIO MONTAÑES