jueves, 23 de marzo de 2006

Otra final perdida

El Racing ve como su diferencia con el descenso se acorta a cuatro puntos tras caer ante el Betis El conjunto cántabro no dio la talla en un partido marcado por la rigurosa expulsión de Pinillos
B. RUIZ PARREÑO/SEVILLA


Se estrecha el cerco. El Racing cayó en el Ruiz de Lopera por 1-0 y ve como su diferencia respecto al descenso a Segunda División se reduce a cuatro puntos. El equipo cántabro, en otro mal partido -cierto que condicionado por la rigurosa expulsión de Pinillos a los treinta minutos- volvió a defraudar en uno de esos encuentros considerados clave. Si el Racing no fue capaz de sentenciar la permanencia ante rivales como el Alavés, Mallorca o Athletic de Bilbao, por citar algunos, ayer tampoco fue capaz de dar la talla ante un Betis que llegaba al choque hundido en puestos de descenso y con una afición más dispuesta a criticar a sus jugadores que a animarles.

El Racing se encontró, además, con todo en contra. Con la lesión de Garay antes de que comenzara el partido -Oriol ocupó su sitio-; con la lesión de Cristian Portilla en los primeros minutos del encuentro -su lugar lo ocupó Oscar Serrano-; y con un arbitraje que no le favoreció en absoluto. Todo lo contrario, porque la expulsión de Pinillos, muy rigurosa, condicionó el posterior desarrollo del encuentro. Y lo preocupante es que el Racing no está teniendo suerte con los arbitrajes que está recibiendo en la segunda vuelta de la Liga.

Errores múltiples

Manolo Preciado se quejaba en la sala de prensa de la actuación de Velasco Carballo. «Pinillos me jura que no tocó ni al jugador ni al balón», dijo tras el partido el técnico cántabro. Y al técnico no le falta razón, aunque ello tampoco debe tapar la escasa tensión con que el equipo afrontó el partido en su inicio, o la falta de ambición con todo ya perdido o, incluso, alguno que otro cambio decidido desde el banquillo. Y es que ante un máximo y directo rival para eludir el dramático descenso, el Racing ofreció una imagen lamentable. Un equipo sin alma, sin carácter y, a pesar de las intenciones de Preciado, sin una pizarra en la que basar sus argumentos. El solitario gol de Edú le bastó al Betis para dar un paso hacia delante en su lucha por la salvación para complicar la situación del Racing que apenas inquietó en el Ruiz de Lopera.

Los hombres de Preciado, precipitados como pocas veces, imprecisos y, aparentemente, faltos de ambición distaron mucho de asemejarse al equipo que durante todo el campeonato ha brillado en los partidos jugados lejos de El Sardinero. Apenas durante unos minutos en la primera parte, cuando se pasó la avalancha del Betis y los cántabros todavía tenían once jugadores sobre el césped, el Racing hizo algo positivo. El resto del partido, para olvidar o, mejor aún, para sacar conclusiones, que suele ser para lo único para lo que sirven este tipo de encuentros.

Ayer, la velocidad de los hombres de ataque brilló pero por su ausencia, la contundencia del centro del campo tampoco hizo acto de presencia y la solidez defensiva no apareció. Si se reúnen todos estos condicionantes el resultado no puede ser otro que acabar con una derrota más, que es lo que le ocurrió al Racing, que ni siquiera en los minutos finales, cuando el Betis más acusaba la acumulación de partidos de las últimas semanas, dio la sensación de poder volver a Santander con algún punto más en su casillero.

Una nueva final

Tras los resultados de la jornada, el Racing se queda ahora a cuatro puntos de la zona de descenso y con la obligación de vencer el próximo domingo al Zaragoza en un Sardinero que será escenario de una nueva final. Y todavía quedan nueve.

EL DIARIO MONTAÑES.
Publicado por Cerredo @ 6:43 | 0 Comentarios | Enviar

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