miércoles, 22 de marzo de 2006
El Racing tratará de dar un paso casi definitivo hacia la permanencia en el campo de un Betis sumido en los puestos de descenso
No es una final, ni el partido del siglo, ni siquiera el del año es sólo un partido más, aunque para el Racing, ganar esta noche al Betis puede suponer un paso casi definitivo hacia la salvación.
Al equipo de Manolo Preciado se le presenta una oportunidad única para dejar encarrilada su continuidad una temporada más en la máxima categoría del fútbol español. El escollo que tendrá que superar es un rival que se encuentra sumido en una profunda crisis. Fuera de la 'Champions' a las primeras de cambio, eliminado de la UEFA por el Steaua de Bucarest con un 0-3 escandaloso, y olvidada ya la Copa del Rey de la que es vigente campeón, el equipo de Serra Ferrer lucha ahora por la permanencia, aunque lo hace sin demasiado éxito. Además, el Racing afronta el partido sabiendo que su trayectoria como visitante le avala.
A un paso
Con estos dos condicionantes, el conjunto santanderino visita al Betis con la clara intención de llegar a los 35 puntos en la clasificación o, lo que es lo mismo, quedarse a un par de victorias -como mucho- de la salvación y todavía quedarían nueve partidos por disputar, algo que el mismo Preciado habría firmado a principios de temporada.
El entrenador del conjunto racinguista reconoce que la oportunidad que se le presenta a su equipo es clara. «Es un partido muy importante y si somos capaces de ganar, no es que vayamos a sentenciar la permanencia, pero sí estaremos muy cerca de ella», reconocía el técnico astillerense minutos antes de emprender viaja hacia la capital hispalense.
Otro de los factores que tratará de aprovechar el equipo racinguista es el anímico. La victoria conseguida el domingo ante el Valencia ha supuesto una inyección de moral para los jugadores de Preciado que ven como el margen con respecto a los puestos de descenso se ha ampliado un poco más. Por su fuera poco, jugadores como Pablo Alfaro, Casquero y Antoñito afrontarán el partido con la bandera del sevillismo o, lo que es lo mismo, con una motivación especial por aquello de enfrentarse al eterno rival de su ex equipo.
Un once sólido
Para este encuentro, Manolo Preciado formará con un once que se basará en el que ha venido alineando en los últimos encuentros aunque eso sí, como siempre, habrá algunas variaciones.
Aouate será el encargado de defender la portería racinguista. Ante el israelí se volverá situar la línea de cuatro defensas que ha venido jugando en las últimas jornadas, es decir, Pinillos y Ayoze serán los laterales y Garay y Pablo Alfaro, los centrales.
Las variaciones comenzarán en el centro del campo, en donde Casquero podría situarse justo por delante de la defensa, en el mismo puesto que el lesionado Antonio Tomás ha jugado en los últimos partidos. Por delante de él se situarían Melo y Vitolo, que se mantendría en una posición más avanzada.
Damiá, quizá el fichaje más rentable en el mercado de invierno, parece fijo en la banda derecha, mientras que Serrano y Jonatan pugnarán por ocupar la izquierda. Antoñito será, ante la ausencia del chileno Pinilla, el jugador más adelantado.