El Racing dio un paso hacia atrás en su aspiraciones de jugar la fase de ascenso a Segunda División tras la derrota sufrida en el campo Fernando Astobiza. Lo cierto es que los hombres de Ángel Viadero se hicieron acreedores al menos al empate, tras lo visto sobre el terreno de juego. Pero la mayor experiencia de muchos de los jugadores del equipo leonés y también los errores arbitrales impidieron que los cántabros consiguiesen algo positivo, en este que pudo ser el último partido de los racinguistas en su particular exilio de Sarón.
Los primeros treinta minutos del partido fueron de claro dominio del cuadro castellano-leonés, que se hizo con el control del centro del campo y aprovechó su mayor experiencia. A los nueve minutos ya dieron los castellanos leoneses el primer aviso, en un tiro de Fran, que sacó de entre los palos Fran. Poco después era Pereira el que pudo anotar en dos ocasiones, pero primero Ortega y luego Nando, evitaron que el balón llegase al fondo de la portería. Tanta presión sobre la meta racinguista tuvo sus frutos con el gol anotado por Rubén Vega de tiro cruzado.
Los de Viadero supieron reaccionar y en la segunda llegada con peligro sobre la meta de Rubio, Platero, tras un buen servicio de Didi, anotaba el empate.
No se hizo esperar mucho el segundo tanto cántabro, fruto del pundonor de Ortega, que entró como una exhalación al área visitante y remató desde el suelo.
En la segunda parte los cántabros salieron un tanto adormecidos lo que aprovechó la Ponferradina para conseguir el empate, en una jugada muy protestada, toda vez, que sólo el colegiado del partido vio un penalti, inexistente, que lanzado por Diego Ribera, fue neutralizado por Trevi, pero en el rechace el delantero estuvo muy listo y anotó. En los últimos minutos del partido, el propio delantero, anotaba el 2-3 que a la postre resultaría definitivo.
Fuente:
El Diario Montañés