El Atlético, con poco juego y muchos apuros, recuperó la euforia y se acercó un poco más a los puestos europeos, con una trabajada victoria sobre un buen Racing, que se sintió perjudicado por el arbitraje. No le sientan bien los tiempos de calma al Atlético, que acostumbrado a vivir bajo la marejada que, ahora, sacude a su vecino, se mostró ante el Racing como un conjunto anestesiado, sin juego ni nervio para aprovechar una jornada propicia.
Lastrado en el centro del campo por las intermitencias de Gabi y las limitaciones de Gonzalo Colsa, el conjunto de Pepe Murcia estuvo todo el primer tiempo a merced del Racing, un equipo que se encuentra cómodo lejos del Sardinero.
El Racing se situó mejor sobre el campo, gobernó el partido y creó ocasiones, pero le faltó contundencia en el área rival, donde ni el brasileño Felipe Melo, en un par de ocasiones, ni el chileno Mauricio Pinilla, en la más clara del primer tiempo (m.14), acertaron a batir al meta argentino Leo Franco.
Por eso, el equipo de Manolo Preciado llegó al descanso con la sensación de haber dejado vivo a un rival que mostró su peor versión desde la llegada de Murcia al banquillo, sin más opciones de gol que un tímido remate de cabeza del serbio Mateja Kezman (m.7), un disparo desde fuera del área de Colsa (m.13) y un lejano golpe franco del búlgaro Martin Petrov, al que respondió bien el israelí Dudu Aouate (m.28).
En el segundo tiempo, trató de meter más ritmo a su juego el Atlético, impulsado por las galopadas de Petrov, que se cambió de banda, y la voluntad de Fernando Torres, que se descolgó hacia el centro del campo, pero si mejoró algo fue porque al Racing no le importó intercambiar ocasiones, con el centro del campo convertido en una autopista.
Polémico penalti
Ahí, ganó en intensidad el encuentro, que quedó por un polémico penalti señalado por un supuesto empujón de Ayoze a Colsa, que ejecutó con acierto Torres (m.64).
No se amilanó el Racing, pese a la desventaja y a sentirse perjudicado por la decisión de González Vázquez y, en poco más de cinco minutos, logró el empate al rematar de cabeza Damiá un saque de esquina.
Pero el empate no serenó al conjunto cántabro y lo acabó pagando. Por eso, pendiente de protestar una entrada sobre el propio Damiá, que se mantenía tumbado en el terreno de juego, se despistó en el consiguiente saque de esquina y dio a Pablo Ibañez la oportunidad de devolver la ventaja al Atlético, una renta mínima que el equipo de Pepe Murcia, ya con Ariel Ibagaza en el terreno de juego, no desaprovechó para proseguir su escalada hacia Europa.
Ficha técnica
2. Atlético de Madrid: Leo Franco; Velasco, Pablo, Perea, Antonio López; Galletti, Colsa, Gabi, Petrov (García Calvo, m.93); Kezman (Ibagaza, m.75), Fernando Torres (Antonio Moreno, m.94).
1. Racing Club: Dudu; Pinillos, Garay, Pablo Alfaro, Ayoze; Damiá, Antonio Tomás (Oscar Serrano, m.84), Felipe Melo (Casquero, m.84), Vitolo, Christian Portilla; Pinilla (Antoñito, m.61).
Goles: 1-0: m.64: Fernando Torres, de penalti. 1-1: m.71: Damiá, de cabeza tras un saque de esquina. 2-1: m.74: Pablo, de cabeza tras otro córner.
Arbitro: Bernardino González Vázquez (Comité Gallego). Expulsó al rojiblanco Gabi por doble amonestación (ms.88 y 92) y al técnico del Racing Manolo Preciado (m.73) y al médico, doctor Ceballos, por protestar (m.63). Amonestó a los locales Perea (m.29), Petrov (m.46+), Colsa (m.49) y Gabi (m.88) y a los visitantes Antonio Tomás (m.41), Pablo Alfaro (m.56), Vitolo (m.63), Dudú (m.65).
Incidencias: Partido de la vigésima séptima jornada de la Liga de Primera División disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 45.000 espectadores. Como homenaje al colectivo arbitral, ambos equipos hicieron un pasillo de honor al trío arbitral, que fue recibido con pitos. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004.
Fuente:
Marca