lunes, 06 de marzo de 2006

¿Y el fútbol?

Esta vez no perdió, que ya es algo, pero lo cierto es que el Racing continúa con su pésima racha en El Sardinero. Cuando no es por un ataque de mala fortuna en los últimos minutos, es porque no se rinde al nivel esperado y si no, por cualquier otro factor y es que el conjunto de Manolo Preciado, cuando no es por pitos es por flautas, no es capaz de dar una alegría en directo a sus sufridos seguidores.

Ayer, ante el Mallorca, un rival, que, pese a que ha enderezado su rumbo en las últimas jornadas, sigue siendo un equipo asequible, el conjunto santanderino dio por enésima vez la de arena. Era un partido propicio para pensar en un paso casi definitivo hacia la salvación, pero nada de nada. Habrá que esperar al encuentro del próximo domingo en el Vicente Calderón para poder avanzar en serio en la clasificación, porque lo que es en casa

El Racing comenzó, como muchas otras veces durante la presente temporada, cediendo el partido al rival. Parecía obligado a buscar la victoria desde el principio, pero lo cierto es que las cosas no salieron tal y como se esperaban.

El centro del campo no existía en absoluto, el único delantero alineado por Preciado estaba separado por un abismo de la zona en la que se debe crear el juego y la defensa, al menos en los primeros minutos, se empeñó en poner el corazón en un puño a los aficionados verdiblancos.

Una antigua historia

Era el partido que ya se había visto en otras ocasiones en El Sardinero y las alarmas comenzaron a saltar en forma de silbidos desde la grada, que no parece dispuesta a perdonar en más ocasiones el pobre juego de su equipo y a tener que seguir comprando los partidos en el 'pay per view' para poder disfrutar de los suyos y entender el porqué de su relativamente cómoda situación en la tabla clasificatoria.

El equipo de Preciado apenas contó en la primera parte con alguna aparición, eso sí, muy esporádica, de Jonatan y el trabajo de Pinilla, una isla en el ataque racinguista. El resto, los otros nueve jugadores, prácticamente no existieron. Enfrente, tampoco había nada del otro mundo. La velocidad de Jonás y la contundencia del centro del campo. Esas eran las únicas virtudes de un Mallorca pobre, aunque eso sí, como en los últimos encuentros, efectivo.

Con dos contendientes desaparecidos, el partido no pasaba de ser un tostón más de los que el público de El Sardinero ha tenido que aguantar durante toda la temporada. Ni la ocasión de Jonatan, tras un magistral pase de Pinilla, ni el disparo de Casquero, al que Prats respondió con una buena parada para evitar el gol, sirvieron para que alguno de los dos equipos saliera del letargo en que estaban sumidos. Sólo en los cinco minutos previos al descanso el Racing dio una ligera imagen de mejoría.

Ilusión defraudada

Con esta tónica, quien más y quien menos en el campo santanderino pensaba ya en la segunda parte. En otras ocasiones, en los segundos 45 minutos ha sido cuando el Racing ha ofrecido su mejor imagen. Pero el de ayer no era un día para el optimismo y la ilusión de esos minutos de mayor mordiente ofensiva no fue más que un mero deseo.

Si en la primera mitad el partido había sido horrible, en la segunda no mejoró en exceso. El Racing seguía abusando de los pases intrascendentes, del toque excesivo en el centro del campo, de una conducción extremadamente lenta es decir, de todas aquellas cosas que no se deben hacer si realmente se pretende ganar un partido.

Pinilla continuaba viendo desde demasiado lejos al resto de sus compañeros, las bandas eran desaprovechadas por completo y la zona de creación había adquirido la categoría de área de destrucción del juego -muy escaso- del rival.

Y no parece que el mal partido tuviera mucho que ver con la colocación de más o menos delanteros sobre el terreno de juego. No. Y la prueba más evidente es que con el sevillano Antoñito en el campo y con las bandas renovadas el equipo tampoco funcionó demasiado bien.

Quizá haya que pensar que el de ayer no era el día del Racing, porque lo cierto es que no hay demasiadas explicaciones que justifiquen el pésimo partido jugado por los cántabros que, por lo menos, acabaron sumando el punto que en otros encuentros -contra Athletic o Celta, por ejemplo-se les esfumó en los minutos finales. Ahora llega un nuevo desplazamiento o, lo que es lo mismo, una nueva oportunidad para que el Racing se vuelva a mostrar como un equipo con mordiente, eficaz y, en ocasiones, brillante. Habrá que conformarse con verlo por la tele. Prats

Basinas

Navarro

Pereyra - Doni, min. 70

Cortés

Jonás - Campano, min. 89

Pisculichi

Tuni - Víctor, min. 77

Nunes

Arango

Ballesteros Aouate

Regragui

Garay

Pablo Alfaro

Pinillos

Vitolo

Antoñito, min. 56 - Casquero

W. Dalmat, min. 56 - Damiá

Melo

A. Tomás, min. 70 - Jonatan

Pinilla Árbitro: Undiano Mallenco, auxiliado en las bandas por Martínez Ibáñez y Raja Fernández. Cuarto árbitro Jaso Delgado

Amonestaciones: En el transcurso del encuentro fueron amonestados con tarjeta amarilla Regragui, Jonatan, Pablo Alfaro y Melo, por parte del Racing, y Ballesteros, por el Mallorca.

Incidencias: 13.859 espectadores en El Sardinero para ver el partido correspondiente a la vigésima sexta jornada del campeonato de Liga entre el Racing y el Mallorca.

Fuente: El Diario Montañés
Publicado por Desconocido @ 21:32 | 0 Comentarios | Enviar

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