domingo, 26 de febrero de 2006
Manuel Huerta, presidente del Racing, no estará mañana en el palco de Mendizorroza. Las malas relaciones existentes entre los mandatarios del conjunto santanderino y el presidente del Alavés, Dmitry Piterman, han provocado que el Racing no tenga representación alguna en la zona presidencial del campo vitoriano.
Huerta seguirá el encuentro contra el equipo vitoriano desde la grada como si de un aficionado más se tratara. Además de esta ausencia del palco, tampoco se celebrará la tradicional comida entre las directivas de los dos clubes.
«Por coherencia»
El mandatario racinguista apeló a la «coherencia» para justificar su ausencia del palco. «Para qué voy a estar allí si no me hablo con ellos», indicó Huerta, que recordó que algo similar ocurrió esta misma temporada en la primera vuelta cuando el Racing visitó Mestalla. En aquel partido, el Racing tampoco estuvo representado en el palco ni hubo comida entre las dos directivas debido al enfrentamiento que todavía mantienen ambas entidades por el 'caso Regueiro', que se dilucidará el próximo día 2 de marzo en los tribunales de Justicia.
Desde el principio
Los problemas entre Piterman y Huerta surgieron prácticamente desde el mismo momento en que ambos coincidieron en el club santanderino. Con dos formas totalmente diferentes de concebir el fútbol, ambos chocaron en sus planteamientos.
El último capítulo de este enfrentamiento tuvo lugar hace apenas unos meses. Justo antes de que el empresario ucraniano compareciera en la sala de prensa de El Sardinero ante los diferentes medios de comunicación, hubo un breve cruce de descalificaciones que comenzó el ahora presidente y propietario del Alavés al insultar al mandatario del conjunto santanderino en plena calle.