La magnífica trayectoria a domicilio está permitiendo al Racing mantenerse fuera de la zona más peligrosa de la clasificación.
Sólo 9 de los 27 puntos que atesoran los cántabros fueron obtenidos en El Sardinero, mediante tres empates y dos victorias.
Es verdad que lo importante es sumar, sea donde sea, pero ya advertía ayer Pablo Alfaro de que hay que mejorar en casa, ya que no pueden vivir eternamente de las rentas de lejos de Santander.
Aún más sangrante es el hecho de que de las siete derrotas sufridas en casa, cuatro se consumaron en los últimos diez minutos de partido.
La más retrasada fue la que protagonizó el Alavés.
En su visita a Santander de octubre del pasado año, el equipo de Piterman conseguía el 1-2 en el minuto 92 de partido por medio de Carpintero.
Pero no fue la primera de la temporada, ya que el Cádiz ya se había llevado los tres puntos en la segunda jornada mediante un tanto de Sesma en el minuto 83.
Tras esos dos partidos, el Racing siguió dejando escapar puntos en casa, pero no se abonó a los últimos instantes.
En su lugar apareció otra variante del bucle espacio temporal en el que parece que se ha metido El Sardinero esta campaña: los verdiblancos encajaban goles en una de las primeras aproximaciones del equipo visitante, usualmente cuando mejor estaban jugando los cántabros.
A partir de esa premisa argumental el resto del guión del partido sufría variaciones.
Así pasó, en los empates ante Betis, Málaga o Real Sociedad, y en las derrotas a manos del Atlético de Madrid y Deportivo.
Pero en los dos últimos encuentros como local el Racing ha vuelto a los giros dramáticos en el desenlace.
Pereira anotó el gol del Celta en el minuto 89, para que el equipo gallego obtuviera tres puntos.
Aquello fue demasiada recompensa para el juego exhibido por los pupilos de Fernando Vázquez.
Pero eso de la eficacia lo llevó el pasado domingo el Athletic de Javier Clemente a su máxima expresión.
El gol de Urzaiz, en el minuto 86, le daba al conjunto vasco tres puntos vitales en el único tiro entre los tres palos que hicieron en todo el partido, situándose en la mejor tradición italiana.
El Mallorca será el próximo en visitar El Sardinero.
Fuente:
Alerta