lunes, 20 de febrero de 2006

Y la historia se repite por cuarto año consecutivo

El Racing perdió ante el Athletic al encajar un gol de Urzaiz en el minuto 85 en el único disparo a portería del conjunto vasco

RACING 0 - ATHLETIC 1

RACING
Aouate
Pinillos, Pablo Alfaro, Moratón, Ayoze
Vitolo, Matabuena
Damiá, Melo, Serrano
Antoñito

ATHLETIC
Lafuente
Iraola
Murillo
Prieto
Amorebieta
Orbaiz
Gurpegui
Yeste
Etxeberria
Dañobeitia

Goles: 0-1, min. 85, Urzaiz.

Árbitro: Lizondo Cortés (Comité Valenciano). Ayudado en las bandas por Marco Mora y Escribano Pérez. Cuarto árbitro, Espiñera Pérez.

Amonestaciones: Vieron tarjetas amarillas Moratón (11 y 94)), Dañobeitia (12), Orbaiz (80), Expósito (83), Gurpegui (88), Murillo (90) y Pinilla (94). Expulsó a Moratón por doble amarilla..

Incidencias: Partido de la vigesimocuarta jornada del Campeonato Nacional de Liga de Primera División. Un total de 17.885 personas según los datos oficiales del Racing, unos tres mil seguidores del Athletic de Bilbao. En el palco, el presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla y los consejeros de Deporte y Economía, Francisco Javier López Marcano y Angel Agudo, respectivamente.

La cuestión a las siete de la tarde de ayer era evidente. ¿Cómo es posible que el Racing haya perdido un partido en el que fue enormemente superior a un rival más muerto que vivo, rácano y que tan sólo disparó una vez entre los tres palos de la portería de Dudu Aouate? Manolo Preciado encontró la respuesta en la posterior rueda de prensa. «Eficacia». El Racing no la tuvo, desaprovechó dos clarísimos mano a mano ante el cancerbero vasco y terminó por perder un encuentro en la única ocasión que se le presentó a un paupérrimo Athletic durante los noventa minutos. Como dijo Javier Clemente tras el partido, aquí lo que vale no es jugar bien, es ganar. El Athletic no jugó, pero ganó. El Racing sí lo hizo, pero perdió. Una situación que puede parecer normal en un el desenlace de un encuentro de fútbol pero que es ya preocupante por repetitiva en el caso del Racing. Se ha convertido en la historia interminable del conjunto cántabro en El Sardinero. Fue el guión del partido ante el Celta, el del encuentro ante el Sevilla, el del choque ante el Cádiz, el del enfrentamiento ante el Alavés... y parece no tener fin. Da igual que el Racing siga creciendo en su juego domingo a domingo; nadie parece encontrar una fórmula mágica que permita cerrar esta sangría de puntos en Santander.

El Racing tuvo herido al Athletic, moribundo, pero no consiguió rematarlo. Antoñito y Pinilla tuvieron la ocasión de enterrar al conjunto bilbaíno pero Lafuente realizó un extraordinario partido y sacó dos disparos a bocajarro dentro del área. Y, como dice esta historia interminable de los partidos en El Sardinero, un error en defensa (en esta ocasión de Pinillos), una contra de uno de los jugadores rivales de mayor calidad (Urzaiz) y adiós a los puntos.

El Racing, de nuevo, ha desaprovechado una magnífica ocasión para olvidarse casi de forma definitiva de la permanencia y fijarse metas más altas. Ahora, con la derrota de ayer, deberá de nuevo mirar hacia abajo y seguir luchando por lograr el objetivo de la salvación.

El derbi

El partido entre el Racing y el Athletic tuvo todos los elementos necesarios para poder definirlo como 'el derbi'. Colorido y pasión en las gradas antes, durante y después del partido. Una primera parte marcada por la tensión, la presión y el escaso juego por parte de ambos rivales. Una segunda mitad en la que los dos equipos trataron de buscar la victoria (el Athletic con enormes limitaciones frente a un Racing que llegó a convertir el encuentro en un monólogo verdiblanco) y una preciosa batalla desde los banquillos, con movimientos y alternativas por parte de los dos técnicos.

La primera mitad apenas arrojó novedades y transcurrió prácticamente en su totalidad en el centro del campo, escenario de una batalla sin cuartel, pero sin eficacia ofensiva. Veinticuatro minutos hubo que esperar para ver el primer disparo a portería, sin una sola intervención de los dos guardametas.

En la segunda, el panorama cambió por completo. Clemente movió el banquillo para dar entrada a Urzaiz en busca de un juego más directo y de mayor poder ofensivo. Preciado respondió desechando el sólido 4-4-1 y apostando por el 4-4-2 con la entrada de Antoñito para apoyar a un desasistido Pinilla. Y el Racing se comió al Athletic. El equipo de Clemente se asustó con la estrategia racinguista. Se encerró en su área. Sufrió para contener el empuje cántabro. Se alió con la suerte y con las buenas intervenciones de Lafuente. Antonito la tuvo nada más salir (minuto 50), pero el cancerbero vasco acertó. Pinilla se plantó solo ante el guardameta del Athletic (minuto 56) pero no consiguió superarle. Serrano lo intentó desde fuera del área (minuto 68) y Lafuente se estiró con acierto. El Racing llegaba por la banda derecha, por la izquierda, por el centro. Pinilla y Antoñito se crecían. En defensa, Ayoze, Pinillos, Pablo Alfaro y Moratón parecían infranqueables. Todo parecía de color verdiblanco y... llegó el error, el fallo, la contra y el gol de Urzaiz. La historia interminable.

Fuente: El Diario Montañes
Publicado por Castrenyo @ 20:19 | 0 Comentarios | Enviar

Comentarios

Añadir comentario