lunes, 30 de enero de 2006

Emoción cántabra en Cádiz

Me cuentan que los cántabros de Cádiz han festejado a lo grande la visita del Racing, largamente esperada desde los tiempos en que el 'Mágico' González le daba tantos disgustos a Pedro Alba. Lágrimas emocionadas en las familias de aquellos 'chicucos' que llegaban a la Tacita de Plata desde el valle de Carriedo para ganarse el pan en las tiendas de sus parientes. Jornadas de sol a sol despachando vasos de vino, alpargatas, una perra chica de manteca 'colorá' y un real de aceite, como tantas veces oí contar a uno de aquellos niños, mi padre. La propia historia del Cádiz está ligada a la colonia montañesa con el presidente Manuel de Diego o el jugador 'Mami' Quevedo, ambos de origen carredano.

Tras la emoción, del partido nos queda un sabor agridulce. Es bueno el empate, claro, pero este Racing que ha acometido con éxito empresas más difíciles en sus desplazamientos pecó de timidez ante uno de los equipos más vulnerables de Primera y tiró a no perder. Apostó a cerrar los huecos y cedió campo y balón, a la espera de un improbable contraataque del que sólo sacó partido en ese inaudito penalti a Matabuena. Con Melo más cerca del área rival, con Damiá más liberado para atacar, con Pinilla más asistido, el Cádiz no era rival para el Racing. Pero el miedo es libre.

Damiá y Pinilla transmiten buenas sensaciones. El catalán viene para quedarse en la banda derecha ofensiva, esa laguna eterna del Racing, y el chileno, con hambre de triunfo pero todavía muy justito de forma, le ofrece a Preciado versatilidad para jugar con uno o con dos delanteros. Pablo Alfaro no tuvo problemas y parece probable que siga en el equipo al lado de Oriol, en su momento más dulce. Vitolo volvió a la titularidad en lugar de Antonio Tomás. Nada que objetar aunque el canterano haya mantenido un buen nivel. El planteamiento del partido, las rotaciones, el propósito de subir la moral del jugador canario, la idea de disponer de cuantos más hombres mejor... todos son argumentos válidos. Se justifica menos mantener 75 minutos en el campo a Óscar Serrano, muy espeso en su juego y tan poco participativo que hasta llama la atención en un equipo tan solidario, cuando en el partido anterior Jonatan Valle ha destacado en esa posición.
Si Joni se va a quedar, también necesita sentirse valorado.

Fuente: El Diario Montañes
Publicado por Castrenyo @ 15:07 | 0 Comentarios | Enviar

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